Sobre las fechas orientativas de consumo
Re: Aquí se le llama a eso...
Ver mensaje de MCamblorEso, eso... Ja ja ja como diria el Bosco...
Gracias.
Sospecho secretamente...
Ver mensaje de PodolskiQue el Bosco es uno de aquellos Jesuitas del Colegio Loyola en Santo ODmingo, jubilado y transplantado a Valencia. Le han dado una conexión de DSL y mira... Es que el humor y la sintaxis son igualiiiitaaaaaaaaaaaaaaaassss...:-)
M.
Re: Crucial reflexión, Oscar
Ver mensaje de MCamblorAprovechando este hilo y vuestra experiencia, quería preguntar una cosa, especialmente a Manuel.
¿Hasta qué punto creéis que la capacidad de apreciar los vinos viejos es algo que requiere su tiempo, su aprendizaje, que difícilmente se dará en un novato? En otras palabras, ¿la evolución de una persona que empieza a interesarse por el vino pasa GENERALMENTE por disfrutar primero con los vinos más poderosos y al cabo de un tiempo se empiezan a apreciar los más delicados? ¿O no se puede generalizar en absoluto? ¿O es algo específicamente propio de nuestro tiempo caracterizado por la impaciencia?
Re: Crucial reflexión, Oscar
Ver mensaje de AsolaMi experiencia con el vino empieza con los clásicos de Rioja no muy viejos, es decir, los Ardanzas, Tondonias... que salen cada año al mercado.
Posteriormente me enbarco en una fase frutal en la que busco potencia, fruta en mermelada y tostados a toda costa, llegando a olvidarme de esos clásicos.
Tras mil decepciones con chapapotes varios descubro los grandes vinos históricos sin perder de vista los buenos vinos modernos que existen.
Un saludo
Gonzalo Lainez (Peña Bilbao)
Gonzalo Lainez (Bodegas Roda)
Me la has puesto difícil...
Ver mensaje de AsolaPorque, diga lo que diga, seguro que alguien va y se mosquea...
Creo que un novato es capaz de areciar las virtudes de un vino pulido por la edad. El otro día me llevé a Rioja a Camilo Suero, uno de mis mejores amigos en el mundo y un tipo que, aunque es buen bebedor, en cuanto a vios es un principiante. Recordaré siempre que su primer Tondonia Blanco fue el Gran Reserva del 64. Imagínate, comenzar por lo mejor... Y de manos de Mercedes López de Heredia. Hubieses querido ver como se le iluminó el rostro. Y eso siguió pasando en todo el viaje. Le encantaban ciertos vinos jóvenes y muy afrutados, pero cuando se topaba con algo en lo que el tiempo había obrado su magia, la reacción era diferente y hasta más positiva.
Eventualmente, Camilo me explicó, a su manera, que lo que más le gustaba de esos vinos viejos estaba entre la textura y la ligereza, que permitía discernir aromas y sabores completamente inesperados.
Otro caso es el de una amiga de mi madre; una señora que, en su séptima década y tras una vida bebiendo Mouton-Cadet, Concha y Toro y lo que pusieran en cualquier evento social de Santo Domingo--o sea, una eterna principiante cuyo paladar no había tenido ningún momento en que apreciar algo mejor--, de repente se topa en mi casa con un Vieux Château Certan 1953. La perspectiva le cambió inmediatamente.
Creo que tu pregunta parte de una premisa que tendemos a dar por sentada en el mundo actual. Tendemos, erróneamente, a equiparar al paladar de un principiante en el vino con el paladar de un niño. Los medios han logrado que nos sugestionemos y que asumamos un infantilismo que va en contra de toda lógica y, peor, de nuestro propio lastre sociocultural. Duele decirlo, pero vivimos dominados por un cierto imperialismo de gustos que no para de cooptar nuestro vestir, nuestro comer, nuestro beber y nuestro vivir. Se nos impone un infantilismo y no resistimos (fíjate que hablo en plural, yo me incluyo ciertamente entre los que se plantan delante de la tele a ver programas que presuponen una horrible debilidad mental de parte del vidente), aceptamos como buenos y válidos los parámetros de apreciación que nos establecen nuestros ";informantes";. Pero me parece que muchas personas que entran al vino son perfectamente capaces de apreciar toda una gama de sabores y de entender la diferencia entre algo primario y algo envejecido. Quizás la experiencia con Camilo sea una excepción, pero quisiera creer que no, que es una contrarregla...
M.
Re: Crucial reflexión, Oscar
Ver mensaje de Gonzalo_LainezSí, la verdad es que mi impresión, especialmente como lector de verema, era que tu ";recorrido"; era lo más habitual, y quería confirmar si la impresión era correcta y hasta qué punto generalizada.
Re: Me la has puesto difícil...
Ver mensaje de MCamblorEntonces (y voy sacando conclusiones muuuy provisionales sobre la marcha) podríamos decir que es un caso análogo al de ciertas comidas que no gustan mucho a los niños, que cuando crecen sí las aprecian, y que no obstante también hay niños a los que les gustan desde un principio. Y que eso no quite que algunas comidas que nos gustan desde niños sigan siempre siendo deliciosas, aunque otras las vayamos dejando de lado.
Si es así, no tengo muy claro cuál es la diferencia para ti entre el paladar de un principiante y el de un niño, Manuel.
Tu ejemplo de Camilo me recuerda al de mi señora madre. Ella nunca ha bebido vinos buenos regularmente. Ahora que yo empiezo a interesarme por el tema y llevo alguna botella cuando como con ellos, me sorprende la coherencia de su criterio en lo que le gusta y lo que no, y que curiosamente los dos vinos que le han gustado menos han sido los más robustos, un Hécula de Castaño (Yecla) y uno de Toro (creo que Colegiata Reserva 98 pero no estoy seguro).
La infancia de una idea...
Ver mensaje de AsolaLo que quería decir es que me parece qe e lo de caracterizar un paladar (como ";de principiante";, ";de niño";, etc.) entran muchas más variables que las de ";dulce";, ";amargo";, ";salado";, etc. Creo que en muchos casos lo que pasa es que asociamos ciertos aromas/sabores primarios con la infancia. Esos aromas/sabores se manifiestan unidimensional y directamente y pueden ser reconocidos por cualqier paladar (de ahí a que los consideremos ";lo mejor que hay"; existe un larguísimo trecho), independientemente de su nivel de sofisticación.
No es raro que, dada la facilidad de reconocer esos aromas/sabores, los creadores de ciertos productos quieran utilizar dicha facilidad para facilitar la venta de los productos.
El tema es muy complicado y, en cierta forma, peligroso. No me gusta andar asumiendo ni declarando cosas sobre lo que ";hace"; el paladar de alguien. Yo me limito a disfrutar de lo que disfruto y no disfrutar de lo que no disfruto. Trato de compartir lo bueno. Si se aprecia, pues bien. Si no, pues no. Me guío mucho por lo de las ";afinidades electivas"; de Goethe...
M.