Re: Alimento imposible
"No se hizo el jamón para las fauces del cerdo" quizás el viejo aforismo viene a corroborar la imposible autofagia de Manuela Cipriani, protagonista de la novela "Ágata ojo de gato" (J M Caballero Bonald), aquejada de un irremediable afán de autodevorarse. Comerse a uno mismo es el verdadero límite de lo imposible, más allá del cual nos situamos en la perversión... en ello estamos cuando nos comemos las uñas.