Horror en el Hipermercado
Horror en el Hipermercado
Aprovecho el sensacionalista título de una canción de Alaska para explicaros una pequeña historia de mala gestión, vivida muy recientemente.
La acción se sitúa en Andorra, dentro de un histórico supermercado del centro, adquirido recientemente por la cadena francesa E-Leclerc, que parece que se va haciendo con diversos supermercados e hipermercados, como he visto que también ha ocurrido con el famoso Punt de Trobada.
Chaparrón de media tarde, breve pero abundante. Tras pocos minutos de intensa lluvia observamos atónitos cómo el agua que se ha acumulado en la puerta, planteando la duda de cómo salir tras haber efectuado la compra, comienza a desbordarse y a avanzar rápida e inexorablemente tras la línea de cajas, obligando a los clientes a recular rápidamente hacia el interior de la tienda.
Como inciso, decir que tras pasar toda la compra por caja, nos habíamos demorado unos minutos esperando a que proporcionaran a la cajera el precio de un producto que no llevaba código de barras. Ese código de barras cuya ausencia puede incluso volver invendible un producto, como ya me ha pasado en alguna ocasión; está a la venta, pero sin código de barras no se puede vender. No llegó aún a ser el caso, pero fue en esos momentos de espera cuando acaeció la inesperada riada urbana.
Con la compra embolsada pero aún no pagada a espera del fatídico código de barras, nos dirigimos hacia la otra puerta donde existe otra línea de cajas, pero augurando el problema que se nos venía encima.
Dicho supermercado céntrico dispone de un aparcamiento propio nada barato, más de 3€ por hora, pero con dos horas gratuitas por compra de mínima de 30€. Antes de ser gestionado por E-Leclerc eran 18€, pero bueno.
Dado que el objeto principal de aparcar allí no fue comprar en dicho supermercado, sino realizar una compra en alguna tienda aledaña, procedemos a realizar el respectivo gasto de 30€ de compras, que siempre se encuentran cosas que comprar antes que pagar más de 6€ por el aparcamiento.
La compra subía algo más de 30€, unos 32€, pero en la caja, a falta de la botella de marras, sí, era una botella de licor la botella de la discordia, ¿qué esperabais?, la compra se alejaba bastante de los 30€ para no tener que pagar los 6€ de aparcamiento.
Aquí llegan los problemas, en primer lugar la cajera no ofrece ninguna solución, si la compra no llega al mínimo, no hay aparcamiento gratuito, ya que es un sistema que no gestiona ella, sino que al parecer está automatizado.
Pues que reclamen la botella a la otra caja y asunto resuelto. Pues no es posible, ellos no se van a mojar los pies, que vaya yo a recogerla si quiero. Buscar otra botella igual es imposible, era la última, y un hallazgo que me apetecía especialmente, una botella de medio litro de marc de cava Torelló por algo menos de 9€. Quería esa botella, no completar la compra con cualquier otra cosa cogida rápidamente, o renunciar a la botella pero no pagar el parking. Imposible ninguna de esas dos soluciones.
Se da la circunstancia de que precisamente en esa puerta la única caja abierta era esa, el resto de cajas, creo que tres, estaban cerradas. Todos los clientes de la línea de cajas inundada se iban acumulando en esa única caja y los clientes de la cola poniéndose nerviosos, especialmente el que iba inmediatamente detrás.
Resulta curioso cómo en este caso en particular, y en otros similares, existe una tendencia a la falta de empatía y pretender que sea el otro cliente el que ceda, en vez de presionar para que se resuelva el problema por parte de la empresa. En vez de todos contra la empresa incapaz de gestionar un problema, todos contra el cliente. En este caso fue tan sólo un cliente el que tomó partido, el resto simplemente observaba y esperaba, posiblemente sin prisas por salir ante la perspectiva del chaparrón que les esperaba fuera.
Como primera observación de cosas que se hicieron mal. ¿Como es posible que se inundara el supermercado? Hablamos de un establecimiento que es prácticamente igual desde hace al menos más de 35 años que lo conozco, si exceptuamos las reformas estéticas que se hayan podido ir realizando periódicamente.
El chaparrón, si bien fue fuerte, aunque breve, no duró más de 20 o 25 minutos y seguro que en estos más de 35 años los han habido iguales o peores. No deja de ser el típico chaparrón primaveral.
No estamos hablando del diluvio universal, ni de tres días de fuertes lluvias, ni tan solo tres horas, apenas 20 o 25 minutos; poco antes lucía el sol y poco después ya volvía a despuntar. La pregunta que se me plantea es, ¿es un problema recurrente que no han solucionado esperando que no se repitan esos episodios de lluvia?
La siguiente pregunta es, ¿cómo es posible que no apareciera ningún responsable para dar una solución excepcional ante un problema excepcional? Curiosamente, otro cliente que esperaba fuera reclamaba que abrieran la barrera del aparcamiento para resolver el caos que se iba formando, y solo recibió una respuesta airada por parte del mismo cliente insolidario que me pedía a mí que me fuera para que pudiera él pasar. También en este caso se puso de parte de la empresa en vez del cliente.
¿Cómo existen ese tipo de clientes que ante un problema ocasionado por la mala gestión de la empresa y la incapacidad el empleado se ponen de parte del empleado en vez de parte del otro cliente? No es la primera vez que me pasa. Parecen obviar que es un empleado que está trabajando para una empresa y tanto yo como él somos clientes que contribuimos a pagarle el sueldo.
Soy flexicarnívoro y a la comida vegana la llamo guarnición
Re: Horror en el Hipermercado
Ver mensaje de J-CarlosJop, pues yo eso lo veo tooooodos y cada uno de los santos días que piso un lugar así. La falta absoluta de educación por parte de la gente (siempre clientes), soltando exabruptos hacia otros clientes y empleados porque ellos tienen prisa o por todo tipo de diatribas. Y por otro lado empleados estrictamente constreñidos a cumplir su papel, sin más, ni más. Pagan entes robotizadas y es lo que tienen.
Saludos,
Jose
Re: Horror en el Hipermercado
Ver mensaje de joseHe de resaltar que la chica estaba muy poco formada para resolver contingencias y tenía muy poco estado de ánimo para resolver problemas, incluso me llegó a pasar a mí el teléfono interior para que yo les pidiera a sus compañeros la solución. Tampoco distinguía entre un marc de cava y un cava.
Soy flexicarnívoro y a la comida vegana la llamo guarnición
Re: Horror en el Hipermercado
Ver mensaje de J-CarlosSí, les dan sus 4 horitas de formación acerca de cómo funciona la caja y el chisme de los códigos de barras, otras 4 horas de riesgos laborales porque les obliga la ley y ale, ¡a comerse el mundo chavales! A algunos ya les ves que tienen casi más miedo que vergüenza y les indico educado y sonriente si prefieren que hable yo con su superior jerárquico. Al menos que no pasen ellos el mal trago.
Saludos,
Jose
Re: Horror en el Hipermercado
Es la falta de profesionalidad lo que permite pagar la hora laboral a como se paga aquí, incluida Andorra. Además es más rentable para el empresario tener un trabajador en formacion o becario por el que paga menos impuestos, y una vez vencido el tiempo máximo, pues a la calle y empezar ciclo con las mismas prebendas.
Consecuencia: nunca hay un trabajador bien formado.
Saludos.