Psha... será por recetas... 15 años me avalan :-p
Ale, os pongo las cuatro recetas que tengo y que cada cuál y cada quién se haga el lío él solito ;-)
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Ingredientes
- 400 gr de bacalao desalado (pueden ser migas).
- 1 cebolla grande o 2 cebolletas
- Perejil fresco (al gusto)
- 200 gr. harina de trigo (puedes sustituirla por harina de repostería, pero debes quitar la levadura química de la receta)
- 3 huevos grandes
- 150 gr. de mantequilla
- 300 ml. de agua
- 2 cucharillas tipo postre de levadura química en polvo tipo Royal
- Aceite de oliva suave tipo arbequina o aceite de girasol para freír (un litro aproximadamente)
- 1 pizquita de sal (recordad que si el bacalao es con punto de sal debéis ir probando)
Preparación
Esta receta es para hacer unos 35 buñuelos aproximadamente, así os darán para que todos prueben en una comida familiar.
01. Comenzamos preparando los ingredientes, picamos muy menuda la cebolla y pasamos por agua las lascas o los lomos de bacalao. Recordad que si viene en salazón tenéis que dejar el bacalao sumergido en agua al menos 48 horas y realizar cambios de agua cada 6 horas aproximadamente. Una vez desalada conservadlo en el frigorífico hasta el momento de su preparación. Si lo hacéis como yo, a partir de unos lomos de bacalao, los desmigamos bien con las manos, procurando que nos queden trozos pequeños y los repasamos para asegurarnos que no lleven ninguna espina.
02. En un bol pequeño tamizamos la harina con un colador y añadimos dos cucharillas tipo postre de levadura química tipo Royal en polvo, mezclamos bien y reservamos.
03. En la misma cazuela donde vamos a hacer nuestra masa de buñuelos vamos a pochar los trozos de cebolla en un poquito de aceite de oliva Abril selección. En unos cinco minutos a fuego medio bajo tendremos los trocitos de cebolla casi transparentes, es el punto exacto para añadir el bacalao y pasarlo a fuego alto durante un minuto, removiendo con una cuchara o espátula para que no se pegue a la cazuela. Retiramos del fuego y añadimos el perejil fresco picado y juntamos con todos los ingredientes. El perejil le va a dar color y aroma para que nuestros buñuelos queden estupendos. Retiramos de la cazuela y reservamos para el proceso final.
04. Ponemos a fuego medio una cazuela con el agua y la mantequilla. En cuanto empiece a hervir retiramos y con una espátula vamos removiendo para que se funda completamente y se integre con el líquido.
05. Echamos la harina tamizada con el toque de la levadura de una sola vez y llevamos de nuevo al fuego. Removemos con una cuchara de madera hasta conseguir una masa homogénea, una crema lisa y sin grumos. Si vemos que queda algún grumo de harina, no os preocupéis, poco a poco irá desapareciendo, el calor acabará haciendo que se integre en la masa. Al final nos quedará como una bola compacta, se tiene que despegar de las paredes de la cazuela hasta que parezca que está completamente seca. Apagamos el fuego y retiramos la cazuela con la masa que acabaremos de hacer fuera del fuego, dejamos templar unos minutos antes de añadir los huevos.
06. Debe quedar una mezcla con una textura entre una crema y un puré, bien integrada y sin grumos. Si os ha quedado demasiado espesa, podéis añadir un poco de agua y remover de nuevo.
07. Añadimos los huevos de uno en uno y removemos de tal manera que, hasta que no esté integrado el primero, no se añade el segundo. Nos quedará una masa de buñuelos de viento espesa, brillante y mucho más cremosa.
08. Una vez tenemos la masa base preparada, añadimos el compango de bacalao y removemos cuidadosamente para que se integre. Dejamos que repose durante unos 15-20 minutos, es mejor que esté tibia antes de freír.
01. A estos buñuelos no les he puesto sal, porque aunque se desala el bacalao siempre viene con un punto de sal. Con este tema os aconsejo tener cuidado porque si os quedan salados no hay quién se los coma. Lo mejor es que en la primera tanda para comprobar la temperatura del aceite freíd uno y probad, si está soso, añadid un poquito de sal y mezclad, así todo solucionado.
02. Pasados los 20 minutos de reposo, ponemos a calentar a fuego medio una sartén con abundante aceite neutro (de girasol o de oliva suave tipo arbequina) para que no le aporte más sabor a la masa. Con la ayuda de dos cucharillas, vamos formando bolitas con la masa que iremos friendo.
03. La dificultad de esta receta está en la temperatura del aceite, ya que si está poco caliente la masa cae al fondo y debemos procurar que se mantenga a flote, pero si está demasiado caliente se forma una envoltura seca alrededor del buñuelo que impide que éste crezca. Además, si el aceite está muy caliente, se nos dorarán muy rápidamente y quedarán crudos por dentro. La primera tanda nos servirá para probar las siguientes y que nos salgan de rechupete.
04. Echamos a la sartén de pocos en pocos ya que van aumentar su tamaño. Cuando estén dorados sacamos los buñuelos a un papel absorbente. Una vez escurridos lo ideal es comerlos calentitos para disfrutar de la masa esponjosa. A mí fríos también me gustan pero bueno, mejor calientes. Y ya tenemos nuestros buñuelos para las fiestas señaladas o para cualquier fecha del año.
Estos buñuelos son un estupendo aperitivo o primer plato que podéis acompañar de alguna salsa que os guste, en este caso os recomiendo freír media cebolla y añadir unos 150 ml de salsa de tomate, una vez que la cebolla se haya ablandado, le damos un toque de tabasco, aquí, al gusto, para los más cañeros como Bruno, a tope. Y para finalizar añadimos unas hojas de hierbabuena o menta, contraste de sabor y color. Ya veréis como los buñuelos vuelan, nunca mejor dicho
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Ingredientes
- 250 g de agua
- 50 g de mantequilla
- 50 g de manteca de cerdo
- 5 g de levadura de repostería o polvos de hornear
- 170 g de harina
- 4 huevos medianos
- 300 g de bacalao desalado
- Un poco de perejil picado
- Aceite de oliva virgen extra para freírlos
Preparación
1. Desalar el bacalao siguiendo las instrucciones que expliqué aquí.
2. Ponerlo a cocer con un poco de agua 5 minutos. Limpiarlo y desmigarlo. Reservar.
3. Poner en un cazo el agua, la mantequilla y la manteca y poner al fuego. Cuando hierva retirar del fuego y añadir la levadura y la harina de golpe. Mezclar con una espátula. Dejar un rato enfriando.
4. Añadir los huevos de uno en uno, e ir removiendo la masa hasta que el huevo quede perfectamente mezclado. No añadir el siguiente huevo hasta que el anterior no esté bien integrado en la masa.
5. Añadir el bacalao desalado y desmigado y un poco de perejil picado. Remover.
6. Poner aceite de oliva virgen extra en un cazo. La variedad picual es excepcional para freír por su resistencia a las altas temperaturas. Poner a fuego medio-bajo —en una vitro un 4 le iría bien—.
7. Con la ayuda de una cuchara de postre coger un pegote de masa del tamaño de una nuez, y con otra cucharilla depositar la masa en el aceite templado. No echar más de cuatro o cinco.
8. Cuando aumentan el tamaño se dan la vuelta solos; si no, ayudarles para que se frían todo por igual.
9. Poner los buñuelos en un colador, al minuto pasarlos a un papel de cocina e inmediatamente servir.
Trucos
Estos buñuelos hay que comerlos recién hechos y calientes.
Es importante freirlos bien para que no quede la masa cruda por dentro. Hay que regular la intensidad del fuego: lo mejor, como os he comentado, fuego medio-bajo, porque si lo ponemos muy bajo quedan muy grasientos y si lo ponemos alto, no se hacen por dentro.
Si los queréis acompañar de una salsa, os aconsejo esta , que le va de cine, y que vimos con las flores manchegas de bacalao.
A estos buñuelos no se les pone sal, porque aunque se desala el bacalao, algo le aporta. Con este tema os aconsejo tener cuidado porque sosos están malucos, pero salados peor. Yo hago lo siguiente: no pongo sal y frío uno. Lo pruebo y valoro: si están sosos estoy a tiempo de poner en la masa un poco, mezclar y queda solucionado.
Este tipo de buñuelos salados son de las cosas junto con este paté que primero desaparecen en una merienda informal. Los puedes hacer también de queso, de chistorra, de beicon…
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Ingredientes:
- 0’25 l. de leche
- 100 g de mantequilla
- 1 pizca de sal
- 125 g de harina
- 5 huevos
- 4 ajos picados
- nuez moscada y pimienta negra
además,
- 250 g de bacalao desalado picado
- perejil
Preparación:
En un cazo leche + mantequilla + sal + ajo + nuez moscada.
Al primer hervor, añadir harina y mezclar bien con espátula sin retirar del fuego.
Un minuto después ya está cocida, retirar del fuego y cambiar a un bol.
Añadir huevos 1 a 1 + pimienta negra recién molida y mezclar bien
Separar a un bol 500 g. aprox. de esta masa + bacalao + perejil.
Hacer bolas con dos cucharas y sumergirlas en aceite caliente, freírlas.
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Ingredientes:
- 250 g de bacalao desalado.
- 1 patata grande.
- 1/2 cebolla.
- 1 cucharada de perejil picado.
- 2 huevos.
- Sal
- pimienta
- nuez moscada
- Oporto.
Preparación:
Es uno de los pescados más consumidos en España, porque se emplea en multitud de recetas de la gastronomía popular. Existen diferentes tipos de bacalao y se comercializa fresco (la temporada va de otoño a primavera) y salado. En este caso, siempre es recomendable elegir el que ha sido salado y secado al sol de forma natural, ya que queda mucho más jugoso que el procesado en túneles de secado. Su contundente sabor hace que le vayan bien muchos tipos de salsas fuertes que serían excesivas para otros pescados blancos frescos, y su textura admite el desmigado para preparar, por ejemplo, una brandada.
Cocer el bacalao, escurrir y retirar la piel y las espinas. Envolverlo con un paño y apretarlo bien para que suelte toda el agua.
Cocer las patatas y hacer un puré. Mezclar el puré, el bacalao, la cebolla en brunoise (en dados finos), el perejil, unas gotas de oporto y las especias.
Añadir los huevos uno a uno y hacer bolas pequeñas con la masa. Pasar por harina y freír en abundante aceite caliente.
Consumir inmediatamente.
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Saludos,
Jose