Adiós al restaurante Casa Nicolasa
Adiós al restaurante Casa Nicolasa
Consultando en la red me he encontrado con esta desagradable noticia que desconocia, Casa Nicolasa, el clasico, emblematico y mitico restaurante de San Sebastian ha cerrado sus puertas.
La cocina de Jose Juan Castillo era elegante, vasca y tradicional, una pena que establecimientos con una trayectoria de este tipo, y que ejercen una funcion primordial manteniendo en la memoria la gastronomia regional, se vean abocados al cierre.
http://www.diariovasco.com/v/20101007/al-dia-local/llorado-mucho-despedida-20101007.html
Re: Adiós al restaurante Casa Nicolasa
Ver mensaje de CraticuliQue pena, me trae muy buenos recuerdos...no sabia que cerraba, me hubiera gustado ir por última vez.
Re: Adiós al restaurante Casa Nicolasa
Ver mensaje de CraticuliEs una lástima que no haya podido tener una continuidad familiar.
Es un negocio muy sacrificado y es difícil a veces encontrar quien dé el relevo generacional,pero cuando se va un establecimiento de tanta solera,parte de la historia de la ciudad se va con el.
Re: Adiós al restaurante Casa Nicolasa
Ver mensaje de Craticulisí que es pena, formaba parte del paisaje gastronómico de Donosti de toda la vida.
Re: Adiós al restaurante Casa Nicolasa
Ver mensaje de CraticuliEs evidente que cuando un restaurante tiene esta trayectoria no solamente es parte de la oferta gastronomica de una ciudad, sino que tambien es parte de su historia y sobre todo de su cultura. Esto último, es lo que más debemos de cuidar y lo que no debemos perder, intentanto que perduren en el tiempo de manera que las generaciones venideras entiendan el porque de las cosas.
Igual que la inovación gastronomica es imprescindible, sobre todo por su aspecto evolutivo y creativo, dando un caracter dinamico a la cocina y evitando que se estanque, la cocina clasica (de calidad) tiene otro papel fundamental, recordar a la gente de donde bienen las cosas, cuales son los origenes y perdurar en el tiempo platos ancestrales que de otra manera pasarian a la historia.
Por todo ello, una autentica pena.