|
|
Ayer tuve el gusto de asistir/participar/disfrutar de una cata de vinos muy interesante en Malasaña. En La Prudencia, un bar pequeño pero con mucho encanto, escuchamos y catamos las propuestas de Natalia Deguil, un lujazo. Natalia sabe mucho, pero su mejor baza es lo bien que lo transmite y cómo consigue hacernos partícipes de su pasión. La selección escogida, se basaba en sus preferencias dentro de las D.O y uvas del país:
Comenzamos con un vino blanco del Etna, terreno volcánico, temperaturas extremas, altura (mucha cepa vieja de más de 100 años, porque la filoxera no llegó a esos parajes). Mitad Insolia y mitad Grecánico. Es un vino muy mineral, especial, aunque mi paladar no está habituado a esos matices.
Continuamos en... |
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.