Sitio que siempre suele tener, por necesidad, visita a primeros de noviembre de cada año y a la que falté el pasado año. Ahora y por la misma necesidad, se impone la visita.
Sin cambios en los planteamientos del local, servicio de sala. Siempre lleno con rapidez y variedad a elegir entre 6 primeros y 6 segundos.
Dos para comer con un pan básico. De primero lentejas de la casa y ensalada valenciana. De segundos secreto de cerdo a la plancha con salsa Mery y escalope de lomo. Entre postre y café nos quedamos con el café. Para beber agua y cerveza fría.
En 20 minutos estábamos fuera. Cumplido objetivo.
Cada año la mima necesidad de una comida rápida para seguir trabajo obliga a visitar por la zona.
Comida de menú, en un local lleno con un servicio rápido y eficiente y con unos menús poco complejos y para salir del paso como toca por el precio.
Una Amstel Oro y agua Lanjaron más el aceite básico de La Española con un pan básico.
En la parte sólida arrancamos con un arroz a banda, bien resuelto y sin poder esperarmás, que ya es bastante.
De segundo un solomillo de cerdo pedido sin salsas, correcto de calidad y sin exceso de plancha.
Un flan y un café y a trabajar de tarde.
Misión cumplida. Sin cambios a pesar del tiempo que va pasando. El mismo tipo de clientes por la cercanía del hospital, aunque cada día son caras diferentes.
No siempre toca caviar. Hay mucho de diario y es importante que se haga bien la rutina diaria.
. Paella de verduras: evidentemente y sabiendo el precio final no esperas que sean verduras de primera fila, pero sí que el arroz debe estar en su punto. Dificil tesitura si se trata de hacer arroz para muchos y para diferentes horarios conforme se van sentado.
De segundo, rechazo las habituales posibilidades y me decanto por plato de cuchara. Los guisos en estos menús suelen ser las mejores opciones ya que permiten un correcto resultado final con producto de bajo precio. Potaje de bacalao: acerté.
De postre: flan de café. Bueno.
Para beber agua Lanjarón y pan con aceite Ybarra.
Local descrito y dentro del mundo de bares de barrio a menú fijo low cost, pero con la intención de dar un servicio a mucha gente del hospital cercano.
El menú de este día es: arroz a banda, como no puede ser de otra forma un poco empastrado ya que es de supone que las paellas son de ciert altura para poder atender toda la demanda que se concentra en una hora (de 14.30 15.30h) en un local lleno a rebosar.
De segundo lomo adobado, mejor de lo esperado, bien hecho, jugoso. La duda con el pollo asado, seguramente se acertó.
¿Fruta o café?, pues café para seguir el trabajo. Por el mismo motivo fue agua. Ya será mejor la cena después de la jornada intensiva.
Local de barrio de los muchos que hay por España y que intenta salir adelante a base de trabajo y dar de comer sin complicaciones a precio bajo porque tiene competencia hasta en la puerta contigua.
Enfocado a dar almuerzos de trabajadotes, menús a medio dia, y en la cena con carta que incluye bocadillos, ensaladas, tapas y una especialidad propia: las quesadillas que las resuelven aceptablemente.
Dos para cenar: vino tinto de la casa servido en jarra de cristal infumable, agua grande (litro y medio) servida en botella de plástico (como si salieras del super); aceiteras normales; no sirvieron pan pues no se solicitó (¡¡ni es obligatorio!!).
Para comer: ensalada Guadix muy correcta, suficiente para compartir entre dos y muy completa con salmon, jamon serrano, espárragos, tomate, huevo duro, queso fresco y algunas hojas de verde, olivas. Para después una quesadilla grande (6€) ya que la diferencia de precio (1€) no merece la pena dudarlo; fueron de dos tipo: una de tres quesos, incluido un queso azul que acaparaba el sabor y que está bien hecha con pasta muy fina, bastante relleno y decorada con tomate horneado la otra fue quesadilla mediterránea que llevaba jamon serrano y tomate entre otros ingredientes y ensamblada con salsa de la que se utilizan en los kebabs.
No hubo postres pues para cenar nos llenó más de lo que pensábamos. Ni cafés por aquello de no dormir.
Servicio como suele ser habitual de gente joven con ganas de trabajar y agradar, que se interesaron por como íbamos y si nos gustaba. Por supuesto que copas, cubiertos y vajilla lo que corresponde, nos pusieron plato individual para compartir ensalada sin pedirlo y lo retiraron para traer las quesadillas que sirvieron con adecuados cubiertos para las mismas.
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