Staging ::: VER CORREOS

Menú Cuina Oberta

Aprovechando el certamen Cuina Oberta fuimos a cenar mi chica y yo a este restaurante el pasado sábado 22 de noviembre.
Por lo que respecta al local está ya sobradamente bien descrito por otros veremeros con anterioridad, así que no me extenderé demasiado en ello. Sólo decir que a mi me gustó la decoración con ese estilo moderno y minimalista que tan en boga está actualmente entre este tipo de restaurantes de cocina de autor. Me sorprendió especialmente, pues no conocía el local ya que era la primera vez que iba, la amplitud del mismo ya que por la fachada parece un sitio mucho más pequeño y estrecho de lo que es, y sobre todo la original decoración de esos botijos colgando sobre algunas mesas a modo de lámparas. Tan sólo un par de pequeños reproches a este respecto: 1. A pesar de realizar la reserva el segundo día, es decir casi 10 días antes de la cena, nos sentaron en una de las mesas que tienen a la entrada frente a la larga barra y pegadas a la pared y creo que nos podían haber sentado dentro del salón principal donde creo que hubiéramos estado mucho más cómodos; 2. Las mesas de dos comensales me parecieron demasiado pequeñas e incomodas por lo que resultan totalmente inapropiadas para un restaurante de este nivel.
En cuanto al menú este consistió en:
* APERITIVOS:
- Crema templada de setas, presentada en vaso de chupito. Muy buena la verdad.
- Palomitas al Tanduri. Unas simples palomitas de maíz que todavía me pregunto que pintaban allí.
- Croqueta crujiente de jamón ibérico. Una croqueta grande (más bien un croquetón), con una riquísima bechamel en su interior que le aportaba una maravillosa cremosidad y con un rico sabor a jamón y una textura crujiente muy lograda.
- Kojak de Foie Gras y Peta Zetas. El mejor de todos los aperitivos sin lugar a dudas, aunque eso sí, todavía estoy buscando los dichosos peta zetas que no los notabas por ningún lado.

* ENTRANTES:
- Canelón de ave de corral con pasta fresca, boniato y su jugo rustido. Nombre demasiado rimbombante para lo que resultó ser un canelón correcto y bueno de sabor sin más.
- Ceviche de pescado de mercado con aguacate, sorbete de lychees y caviar de salmón. Sin lugar a dudas el mejor plato de toda la cena. Tenía muchas ganas de probar el famoso ceviche que se ha convertido gracias al auge de la cocina peruana en el plato de moda actualmente y la verdad es que superó todas mis expectativas. El conjunto del plato transmitía un sabor increíble y la salsa resultante de mezclar todos los elementos invitaba a mojar pan hasta rebañar el plato como finalmente hicimos. La única pega, que se repitió en varios platos durante la cena, es que resultó un tanto escaso en cantidad.

* PLATO PRINCIPAL:
- Merluza con salsa yodada de mejillón gallego (escribo los platos de memoria ya que no guardé el menú, por tanto pido disculpas por si cometo alguna omisión en el rebuscado nombre y apellidos de algún plato). Este, junto con el ceviche, fueron los mejores platos de la cena. La merluza estaba en su punto perfecto de cocción y en cuanto al jugo presentaba una textura y un sabor excelente aunque, nuevamente, el fallo principal fue la cantidad. Se trataba de un trozo tan pequeño que de dos bocados te terminabas el plato, por lo que opté por cortarla a trozos pequeñitos para tratar de que aquel maravilloso plato me acompañara durante unos minutos más.
- Milhojas de cordero con salsa de queso Comté y algo más que no recuerdo. Se trataba, nuevamente, de un ridículo trocito de cordero que estaba muy tierno (diría que era lechal) y que se presentaba en su justo punto de cocción pero donde no se notaba por ningún lado la salsa de queso Comté, que por otro lado confieso que es uno de mis quesos preferidos.

* POSTRE:
- Sorbete de Mojito que a modo de pre postre te refrescaba después de la carne y que resultó muy bueno de sabor, haciéndome olvidar un tanto al original mojito del que confieso que no soy un enamorado.
- Crema quemada de vainilla, con manzana y helado de galleta María. Este plato me pareció que estaba a mitad camino entre unas natillas tradicionales y una crema catalana. La verdad es que estaba bastante rico aunque sin llegar a la excelencia ni mucho menos.

Capítulo aparte merece comentar el tema del vino. Su carta de vinos es bastante extensa, con buena representación de la mayor parte de zonas vitivinícolas españolas pero con unos precios bastante subidos que triplican y cuadriplican en algunos casos el precio de venta en bodega. Nos decantamos por uno de los dos vinos tintos que tenían por 15 euros, los más económicos, que se trataba de un vino de Castilla La Mancha pero que el sumiller al decirme que no le quedaba nos lo cambió por un Cune Rioja (creo que del 2011) que nos lo cobró al mismo precio.
Respecto al servicio fue bastante amable, simpático y profesional presentando de viva voz cada plato que aparecía por la mesa, con buen servicio del vino y cambio de vajilla y cubertería hasta en tres ocasiones durante la cena. Ahora, eso sí, Josep Quintana, dueño, chef y alma mater del restaurante en ningún momento salió a sala a departir con los comensales permaneciendo en un lugar visible de la barra donde le daba los últimos toques a los platos antes de su presentación final al comensal.

Por último y como conclusión decir que me pareció un buen restaurante con una propuesta culinaria muy a tener en cuenta pero donde no estaría de más cuidar algunos detalles para buscar la excelencia como son mejorar la comodidad y amplitud de algunas mesas, aumentar las raciones de algunos platos y moderar un poco los precios, sobre todo en la carta de vinos.

  1. #1

    Abreunvinito

    Pues se parece bastante a mi puntuación. Un poco más suerte en el servicio del vino y unas raciones más amplias y mesa en la zona ancha del local (al fondo), hacen alguna puntuación más alta. Seguramente el menú de cuina oberta, de más bajo precio, produzca estas alteraciones.

    Coincido tambien en el tema de la cocina. Creo que merece la pena.
    El tema de precios de los vinos es más propio de épocas pasadas. Ahora hay muchos sitios que optan por ganarse el sueldo en la cocina y no en la bodega, lo que permite tomar mejores vinos y captar clientes que disfrutan con los vinos, porque cocinas similares hay varias para elegir.

  2. #2

    Fer B.

    Enhorabuena por el comentario.

    Lo tengo pendiente desde hace tiempo. Aunque tengo claro, cada vez más, que a determinados sitios merece la pena no ir en VCO. Resulta paradójico pero así lo veo.

    Un saludo!

  3. #3

    Rafa72

    en respuesta a Fer B.
    Ver mensaje de Fer B.

    Hola Fer gracias por tu felicitación, celebro que te haya gustado mi comentario. La verdad es que te recomiendo el restaurante pues ofrece platos muy interesantes. Ahora bien, te daré un consejo: cuando vayas mejor elige el menú degustación (aunque no sé si lo tienen) o si pides a la carta toma la precaución de merendar bien ese día pues como las raciones son tan escasas corres el peligro de quedarte con hambre. Respecto a lo de Cuina Oberta estoy totalmente de acuerdo contigo en que no es la mejor manera de conocer la gastronomía de un restaurante sobre todo si es la primera vez que lo visitas, lo que pasa que mi situación económica actual no me permite gastarme 90-100 euros en una cena (precio de la pareja ya que a la parienta la tendría que invitar pues económicamente está todavía peor que yo). Un saludo compañero.

  4. #4

    Fer B.

    en respuesta a Rafa72
    Ver mensaje de Rafa72

    Gracias por el consejo.

    Un saludo!

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar