Me he dejado llevar por los comentarios que me han hecho y he leído. Un sitio que empieza hay que darle alguna oportunidad.
El local muy bien, acogedor, desenfadado, con naturalidad, (no afectado como tantos otros ni sobrediseñado), y con una estantería llena de buenos caldos. Menaje y cristalería coherentes con el estilo del local. Un lugar para comer bien y ya está. Eso es lo que buscábamos.
Una desapacible y tormentosa noche de julio. Probablemente la razón para estar solos en el restaurante. Hemos sido cuatro personas, de las cuales dos ajenas a disfrutar de un vino extraordinario o una comida "de diseño". Eso marca la elección del vino: un Enrique Mendoza Shiraz, digno, un valor seguro.
Nos ofrecen para empezar un vermut: bueno, con un fondo de canela bastante sustancioso. Luego nuestras mujeres se dejaron acompañar por sendas cañas.
Pedimos entrantes para compartir,dejándonos aconsejar por el servicio de sala:
-Buñuelos de bacalao: acompañados por titaina: exquisitos y suaves.
-Ensaladilla rusa: de las de verdad.
-Xistorra: muy buena.
-Cazón en adobo: realmente extraordinario.
-Suquet de rape: acompañado por patata, algo de puntilla y langostino. Muy sustancioso, denso de sabor. Muy bueno. Para acompañar con un pan realmente digno (un poco alto de precio : 1 €/pax).
Para terminar de cenar, nos aconsejan el entrecot de buey: pedimos dos para compartir. En su punto, acompañado de patatas fritas de las de verdad y pimiento del piquillo.
Para terminar nos pedimos postres: dos tartas de chocolate (de sabor intenso, aunque para mi gusto un poco secas), flan de la casa y un mousse de baileys (creo). Esto último realmente bueno.
Para terminar dos cafés y, por cuenta de la casa, un orujo blanco.
A destacar la afabilidad de Paco y Daniela. Ha sido un placer. Nos hemos gastado algo más de lo que pensábamos, pero ha merecido la pena. Comida más que suficiente, sin afectación, materias primas de primera calidad y trato amable. No se puede pedir más.
No tardaré mucho en probar el gazpacho marinero.
Probablemente con el menú tengan un éxito asegurado.