Primera visita a este restaurante en su nueva ubicación.
Cambio drástico en lo que al local atañe. Atrás ha quedado esa sensación de falta de espacio, de luz, de oscura decoración tan característica del anterior local. Ahora hay un gran espacio, mas luminoso, con buena separación de ambientes, muy agradable.
Un primer ambiente, donde existe la zona de barra, combinado con mesas altas y algunas mesas bajas; un segundo ambiente dominado por mesas bajas con bastante buena iluminación y un tercer ambiente, al fondo del local, donde poder picotear, tomar una copa, etc.
Mucho personal en sala, como no podía ser menos, el aforo ha aumentado considerablemente y por consiguiente, el servicio de sala, debe estar en consonancia. Se mantiene, respecto al anterior local, la amabilidad, la atención a las mesas, el explicar correctamente los platos, muy bien.
En lo que a oferta de bebercio se refiere, se mantiene la tónica del lugar, vinos interesantes a precios coherentes con la competencia. Aquí nos hemos decantado por un viejo conocido, Tosca Cerrada un palomino fino, vino de origen gaditano, muy agradable y que marida mas que correctamente con este tipo de cocina.
En lo que respecta a la oferta de comercio, se mantiene la oferta: Menú degustación que responde al nombre de Omakase ( aunque en la factura se cita como Gran Omakase) a 70€/pax y carta propiamente dicha. Aquí, nos decantamos por el Omakase, creemos en la cocina de Luis Arévalo y preferimos que nos ponga lo que el considere oportuno, bueno, como diría aquel: salvo alguna cosa, a lo que mas adelante me referiré.
En este día, el contenido del menú Omakase, por orden de desaparición, ha consistido en:
- Entretenimiento típico, Ensalada de algas. Como siempre correcto.
- Aperitivo 1: Ceviche de mejillones. Rico es decir poco, quiero mas.
- Aperitivo 2: Tartar de navaja sobre lima. Fresco, refrescante, entra solo.
- Aperitivo 3: Bloody Mary de pisco, en lugar de vodka. Correcto. Confieso que al Bloody Mary en cualquiera de sus versiones, no le termino de pillar el punto.
- Ostra con salsa ponzu y rocoto. Fresca, el ponzu y el toque de rocoto hacen que suba enteros el plato.
- Laminado de salmón, leche de tigre, aceite de cilantro y conchitas ( plato de sustitución de la ostra, para la jefa). Según me cuentan, muy bueno.
- Anticucho de molleja de cordero, salsa de choclo y cebolleta china, sobre hoja de shiso. Muy muy rico, muy buena combinación. Quiero mas.
- Tallarines de calamar, cebolla encurtida, tomate seco y salsa de soja especiada. Producto fresco, tierno, pero salsa de soja demasiado especiada y demasiada cantidad de salsa, tanto que elimina cualquier otro sabor del plato.
- Usuzukuri de lubina, reducción de soja, picadillo a lo macho y yuca con polvo de cilantro. Platazo, para repetir y repetir.
- Tartar de gamba blanca de Huelva con caldo de sus cabezas. Otro platazo, para repetir y repetir.
- Salmonete marinado con aceite de sésamo. Presentación y sabor. Para repetir.
- Nigiri de ventresca de toro con crema de cerveza negra. Brutal, con eso ya digo todo.
- Nigiri de atún rojo con polvo de pesto y shiso. Muy bueno.
- Nigiri de kobia (barracuda) con espuma de yuzu y polvo de miso y chile. No esta mal.
- Gunkan de tartar de vieira con aguacate y ají amarillo. Brutal.
- Ceviche tibio de corvina, mejillón, choclo y ají amarillo. Buen producto y excelente sabor.
- Cochinillo con salsa de lulo. Carne tierna y jugosa, excelente combinación con el dulzor del lulo.
- Pachamanca de wagyu con pure de boniato y patata peruana. Una de las carnes mas tiernas que he tomado recientemente. Para repetir.
- Choco-matcha con jalea de rocoto. Si la mezcla de los sabores del matcha y el chocolate es una combinación ganadora, el punto que le aporta la jalea de rocoto, es un plus que mejora aun mas esa combinación.
Cafés con hielo, charla larga y distendida con el chef y ponemos punto final a las visitas en este 2015.
Como conclusión, nuevo local que nos transmite buenas sensaciones, y una cocina que al gozar de mayor espacio y mayores posibilidades, esta llamada a crecer aun mas en este próximo año, y de cuyo crecimiento seremos testigos. Afirmo.