Impresionante cocina la de este restaurante. Marcada por la elegancia, la creatividad, la excelente finalización y la sorpresa. Magnífico menú de 110 euros con snacks , 6 entrantes y segundos y dos postres.Nos fascinó la terrina fría de espárrago, refrescante, con excelente y difícil estructura, rememorando al espárrago sin cesar, depuración técnica, sutil, única. Curioso plato de pescado, dónde quizás fallo el pescado( lenguado anodino), es lo principal, pero su presentación e intención de maridar con 5 cremas distintas acabará cuajando y triunfando. Magnífico y delicioso postre de texturas y cítricos, algo que no había probado hasta ahora, cargado de fuerza y de sutilidad. El resto del menú a un altísimo nivel y con un denominadores comunes: técnica, elegancia y sutileza. El marco muy bueno para ser un hotel, moderno, dinámico, con una gran terraza a disfrutar en la azotea del hotel. Buena carta de vinos, muy cara pero con opciones y un servicio correcto, aséptico y algo distante. distancia y apariencia en la linea del servicio que no me gustó. Buenas intenciones que no sentí acompañadas de esa dedicación y personalización al cliente que a todos nos gusta. Demasiadas sonrisas y buen aspecto y demasiadas ocasiones en las que se da la espalda al comensal.Prefiero servicios no tan perfectos pero mucho más integrados con el cliente.No obstante, el restaurante triunfará más
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.