Volvimos al Rías Gallegas y valió la pena, una vez mas.
Escogimos el menú "de siempre", o sea, el de 30 €. Entrantes clásicos, como el pulpo y el crujiente de vieiras, muy buenos ambos. De plato de cuchara, un caldo gallego y una crema de boletus, muy suave el primero y con gran sabor el segundo.
De pescado, mero, y de carne, cochinillo. En su punto ambos.
Y de postre, sopa de coco con helado de maracuyá, muy refrescante.
Para terminar, té blanco, café y "petit fours".
Y de regalo, un licor casero (fuerte) de finas hierbas.
Como siempre digo, volveremos...
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.