Volvimos otra vez al Rias Gallegas, y como siempre, tanto el servicio como el menú estuvieron excelentes.
No voy a comentar el famoso menú de 35 € para no ser reiterativo, pero si hablar de un nuevo plato, un entrante que vale la pena destacar, como fue nuestro caso: huevo frito con pure de patatas y trufa negra. Sencillamente genial, para nosotros fue el mejor plato, junto con el crujiente de cocochas y otra "sorpresa", un nuevo postre que no habíamos probado hasta ahora: canutillos de crema con flan de castañas y helado de leche merengada.
Para acabar la cena, los "petit fours", unas infusiones y un licor de hierbas.
Excelente RCP (sin vino).
Volveremos pronto.