Pues ha pasado un año y volvemos a la situación de tardes de trabajo (lunes y martes) y la necesidad de comer en la cercanía; no hay mejor opción pese a que ha subido bastante el precio. Sigue siendo el sitio de la zona más apetecible por el local y por la amabilidad del servicio. La cocina no le veo mejora ya que intenta hacer alguna cosa nueva pero no debí acertar en la elección de platos ya que los de cucharad siguen siendo lo mejor oero se hace duro para luego la digestión con tarde intensa de trabajo..
Lunes:
. arroz de pato: siendo un arroz para sacar raciones a lo largo del servicio, me pareció con buen punto (ligera tendencia a demasiado), pocos tropezones, correcto sabor de fondo y bastante amplia la ración. Sigue siendo una buena opción.
. bacalao gratinado: para olvidar, bacalao en trozos poco deseables, rebozados sobre una base de patatas panaderas excesiva y sin aportar más que calorías.
. calabaza asada: siempre es una buena elección ya que es temporada, le añaden algo de azucar que carameliza algo la superficie y está muy buena de sabor y textura.
Martes:
. arroz de secreto y ajos tiernos: casi ningún tropezón en un arroz en buen punto teniendo en cuenta sus circunstancias con una base de sabor que no pasa de correcta.
. crepes de salmón ahumado en salsa de eneldo fresco: no son crepes sino a modo de fajitas crujientes, el relleno es correcto y el salmón y la salsa cumplidores.
. calabaza asada: recomendable 100%.
La bebida de los dos días fue de cerveza y agua mineral más unos buenos cafés. No solo no hay sobremesa sino que siempre vamos corriendo.
arroz pato
bacalao
menu
arroz secreto
crepes
calabaza
Pues parece que ha habido necesidad de cambio desde el año pasado y esta vez ha llegado hasta el nombre pues ha incorporado "PRV Boutique" al título anterior.
La decoración y mobiliario también ha cambiado haciéndose más chic. El personal de sala por supuesto que ha cambiado aunque no ha perdido su amabilidad. El menú ha bajado su precio y lo ha hecho de una forma de bajar costos ya que lo que antes eran primeros (arroz, lentejas..) ahora han pasado a ser segundos quedando como primeros solo dos opciones de ensaladas: César y valenciana o de pasta. Vuelve a estar lleno.
Nueva visita en la cita anual para la comida de lunes y martes antes de las tardes de trabajo; no cambiaron mucho las opciones de los platos más allá de que el lunes fue más tarde y algunos estaban agotados.
Lunes:
. ensalada de pasta: un pequeño cuenco con algo de ensalada y una poca pasta en buen punto de cocción.
. paella: ración abundante, arroz en punto aceptable y bien de verdura y de carne con fondo de sabor correcto.
. calabaza asada: horrorosa de textura e insípida. Se quedo entera.
Martes:
. ensalada valenciana: clásicos ingredientes de lechuga, tomate, cebolla, atún.. Escasa pero bien.
. arroz al horno: bien de sabor, punto de arroz algo pasado, bien de ingredientes.
. manzana asada: muy bien con un punto menos de cocción de lo habitual (y por tanto menos dulce, menos concentrada).
Ambos días se acompañaron de cervezas para beber. Cafés finales al gusto de los diversos comensales que estaban cada día.
ensalada pasta
paella
calabaza
ensalada
arroz horno
manzana
Fieles a la cita de 2023 y con algunos cambios físicos en el local, en la dirección, en el personal y hasta en el nombre, acudimos a la cita anual de un par de comidas de trabajo rápidas y numerosas, limitados al menú del día como, creo, todos los asistentes que hemos tenido menos problemas de reserva que en años precedentes. Sigue siendo la mejor opción cercana al Hospital General.
Servicio rápido y eficiente en la salida de platos de cocina a pesar de la llegada y salida intermitente de los comensales por cuestiones de horario. Mantiene un ambiente de cierto mayor nivel que locales vecinos y asombrosamente el precio del menú del día no ha subido desde el año pasado (¿alguien conoce alguno otro caso?), aunque sí se ha limitado el número de opciones de cada pase.
El primer día opté para beber por por un doble de cerveza de presión y para comer por:
. paella valenciana: buena ración, arroz bastante correcto en sabor y punto de cocción con abundante presencia de alcachofas de recién iniciada temporada. Más que bien.
. lomo adobado plancha: acompañan abundantes patatas fritas caseras, carne correcta y punto quizás un poco de más. Correcto.
. calabaza asada: esta vez había poca y la ración se repartió entre los solicitante quedando algo minimalista; también aquí nos pilla el inicio de temporada. De sabor muy buena, como siempre, pues su origen sigue siendo la parte de pastelería de sus inicios.
Rápidos cafés por evitar la somnolencia digestiva que impida un buen trabajo docente.
El martes fue todo igual salvo el cambio de compañeros y de menú. Esta vez:
. arroz de marisco: sin estar mal, estuvo mejor la paella.
. solomillo de cerdo en salsa: más unas patatas fritas como la vez anterior. Mejor de punto que el lomo.
. calabaza asada: mayor ración y u punto más dulce. Soberbia.
Los cafés con prisas como siempre y eso que había varias mesas libres. Mala señal.
paella
lomo
calabaza lunes
arroz marisco
solomillo
calabaza martes
Pues como todos los años, y que dure, hay reunión de trabajo a medio día del lunes y martes con lo que interesa un lugar muy cercano, bonito y barato; si además estás bien atendido (dentro de lo que te permite una afluencia desmedida de gente para comer) y el lugar es tranquilo y con su punto elegante (muy superior a la media de la zona) pues no hay motivo para cambiar el punto de cita.
Los cambios habidos son mejoras: por un lado la terraza se ha visto ampliada notablemente, hasta el punto de casi superar en comensales al local interior; las opciones de primeros y segundos han visto duplicadas en su número siendo además algo más variadas. Por contra y en peor, estas opciones se mantienen toda la semana y seguro que ha hecho obligatoria la ampliación de opciones para no repetir cada día. En negativo el esperable aumento de precio de menú a 12€, pero sigue mereciendo la pena la diferencia pagada.
Siguen teniendo una cocina de producto de bajo precio pero bien hecha, en buena ración con recetas caseras y con buena mano. De ahí que cada vez sea más difícil encontrar mesa y es misión imposible sin reserva previa.
Con un pan normal en rebanadas (pobre para ser en origen panadería), un correcto AOVE La Canal, un aprobado en la cerveza y notable en el café, lo tomado en los dos días seguidos fue:
. arroz a banda y arroz al horno: en ambos casos (y siempre) suele ser un valor seguro y lo fueron. Si me tengo que quedar con uno, que sea el arroz al horno.
. solomillo con salsa de queso azul y calamares encebollados: platos clásicos de cocina casera que cumplieron bien.
. en el postre repetí la calabaza asada: estamos en época y tienen horno de panadería por lo que consiguen un buen punto de cocción. Recomendable.
En ambos casos fueron mesas de 8-10 comensales necesitando ritmo de servicio para cumplir horarios.
¿Hasta el año que viene? Eso esperamos todos.
arroz a banda
arroz al horno
solomillo
chipirones
calabaza
aceite
Tras fallar en el año 2020 por razones obvias, nuevas visitas en 2021 resumidas en que no hay cambios, más allá del precio que, como en todos los sitios, tras la pandemia han pegado un empujón más o menos intenso como si hubiera que recuperar lo perdido en el año anterior.
El local no ha cambiado nada, en la cocina tampoco se aprecian cambios, sigue haciéndolo bien, platos muy caseros sin que haya nada de innovación, pero sí gustosos, buenas raciones y especial dedicación a los postres (en su origen era solo pastelería) con tartas que hay que probar aunque haya que pagar el café aparte.
Pongamos un menú de un día laborable cualquiera que incluye el pan, una bebida y postre o café:
. arroz de coliflor y bacalao: suele ser un valor seguro, aunque a veces no está todo lo suelto que se desearía probablemente por el cocinado en volúmenes grandes o el tiempo que hace que se terminó de cocinar.
. solomillo al foie: de cerdo, por supuesto, quizás un poca escasa la ración cárnica y con la salsa que esperas en una boda. Pero cumple.
. tarta de moka: clásica tarta de la abuela de galletas bañadas, en este caso en moka. Casera y recomendable.
No añadí como extra el café pero merece la pena su más que correcta calidad.
Por la zona no hay nada mejor en menú del día ni tampoco hay alternativa de calidad cercana al hospital. Aquí la guerra es el cociente calidad / precio.
Tras un año, diferente en su mayor parte, no deja de haber nuevas ocasiones de visita a este local que se mantiene como la mejor opción de una comida rápida con un precio similar a sus competidores de la zona. Así lo entiende el personal que lo llena a diario y el que se queda fuera por no reservar previamente.
Esto ha empezado a tener algo de repercusión, al menos en esos días de saturación, en la calidad especialmente de los primeros platos y en concreto de los arroces. En los dos últimos días devolví casi enteros los dos platos de arroces. Los segundos platos se mantienen más o menos y los postres siguen bien, en especial las tartas caseras.
Por otro lado el servicio se resiente mucho en los días de intenso aforo y eso que ha aumentado la cantidad de camareras que van como pollo sin cabeza intentando tapar agujeros.
El menú mantiene el mismo planteamiento y precio de 8€ con postre o café, y de 9€ con ambos. Si vas a comer fuera de la primera hora, es poco presentable que haya muchas faltas en las opciones a elegir de primeros y de segundos, parece que si hay 50 reservas se preparan poco más de 50 raciones entre todas las opciones con lo que al final queda lo que queda.
Aún así sigue arriba como mejor lugar de la zona.
Comentario de una comida de las varias del año motivadas por la necesidad de continuidad laboral a primera hora de la tarde en el local cercano digamos, menos malo. En realidad es un local de los muchos de menú de la zona pero que tiene un plus interesante en la decoración del local, en la preparación de las mesas, en tener más opciones para elegir en el menú del día, con amplias raciones y una comida de tintes claramente casera y junto a un servicio amable, se convierte en la opción preferida de todos los de la zona y te obliga a reservar porque en caso contrario, y aunque el servicio es rápido y la gente va con prisas, aún así es fácil quedarse sin sitio a medio día.
Actualmente han puesto un menú escrito sobre la mesa a modo de peana que te permite elegir tranquilamente. El menú (8€) incluye un primero, un segundo, bebida y postre o café. Si tomas postre y café sube a 9€.
De primeros y en este día había crema de verduras, arroz a la cubana, lentejas con coliflor y calabaza, brocoli gratinado con bechamel y bacon, paella marinera o lasaña mixta. Opté por la paella y cumplió.
De segundos costillas al horno, berenjena rellena con atún, ragú de ternera, huevos rotos o pizza cuatro estaciones. Opté por los huevos rotos con jamón, bien preparados.
Los postres, casi todo caseros son cantados en el momento. Opté por el café pensando en la tarde trabajo.
Rapidez, efectividad y una buena relación calidad /precio es lo que buscas y aquí lo encuentras.
Local al que acudo con frecuencia por cuestiones organizativas de tiempo, la mayoría para salir de viaje recien acabado el trabajo y comer en el menor tiempo posible y de forma decente. Otras para seguir el trabajo fuera de horario laboral. Alguna para evitar la comida del centro de trabajo.
Tiene un menú diario con 4/5 opciones de primeros y lo mismo de segundos con incluso más opciones de postres, todos caseros,, en un local limpio y bien decorado, con servicio amable y eficiente.
Esta vez fueron 2 sopas castellanas y 2 de albóndigas guisadas con patatas fritas. Agua y cerveza. De postre tarta de moka y dos buenos cafés. Todo en media hora. Hay gente esperando para repetir servicio porque sin duda, es la mejor opción de menú en la zona, por comida y por sitio.
Al menos se merece uno o dos comentarios al año.
Cuando la jornada de trabajo se complica y hay que comer y seguir se busca rapidez, eficacia, comida de ámbito casero y precio reducido.
Todo ello lo cumple y añade eficiencia y limpieza más amabilidad y una decoración agradable, le hace que se haga necesario reservar una de las pocas mesas que tiene.
Menú del dia, sin más opciones. Bebida incluida en este caso una Estrella sin alcohol.
. arroz a banda con alcachofas y alioli. Se trata de un areroz con caldo de pescado y verduras con alcachofas y su punto de alioli. Bueno.
. solomillo y salsa Roquefort. Revival de algo que fue plato estrella de muchos menús, banquetas y bodas. Correcto
. calabaza asada. Poco asada en esta ocasión, circunstancia especial que no suele ocurrir, pero ocurrió.
. café bueno y a seguir currando.
Necesidad de tiempo obliga y con suerte para tener mesa aun sin haber reservado. Comer aceptable y con cocina bastante casera, en media hora, no es fácil; aunque los platos acaben algo recalentados.
Dos para comer, solo hay menú con muchas opciones de primero, segundo y postre; tomamos uno de cada:
. arroz milanesa con longanizas en la parte grasa y proteica del plato; el punto de arroz correcto aunque algo frío.
. crep de espinacas: buen punto. Sencillo pero correcto.
. solomillo de cerdo con salsa de pistachos (de nuevo poco caliente); original opción de salsa, buen punto de la carne, tierna y bien de sabor. Acompaña patata cocida correcta.
. pez vela plancha: quedó algo correoso. Acompaña la misma guarnición.
. cuajada de fresa con fresas: en un fondo de fresas (pocas) una cuajada más sonrosada que afresada. Le faltó la miel que se propuso y no se aceptó: error.
. cuajada de café: básica, sin destacar.
El precio incluye el café, bueno, y la bebida: una cerveza Amstel y una de agua mediana Aqua Bonna.
¿El servicio? Amable, eficaz, resolutivo.. ¿y a ese precio? No me extraña que doblen servicios.
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