A mi entender, una celebración siempre requiere de un sitio especial, de esos que no te cansas de visitar, de los que tienen alma y con los que conectas casi desde el minuto cero. La ocasión lo requería... y tocaba homenaje en un restaurante de "mis favoritos".
Desde que fuimos papis en abril escribo poco o nada por aquí... Maldito tiempo! Es lo que hay, toca priorizar... Pero repito, el homenaje merecía una mención especial.
Fer, el cumpleañero, mi sister y mi cuñao y cómo no, Hambrebuena. Cuatro comensales de los de buen comer y beber acomodados en una amplia mesa ovalada y al ataqueeeeerrr!!
Unas cerves con aceitunas aliñadas para ir calentando motores.
~ Ensalada de ventresca con piparras y táperas sobre una base de tomate rallado. Producto de muy buena calidad y regadito con un sabroso aceite de oliva. Estupendo debut! De los de "toma pan y moja". Por cierto, de ese rústico que elaboran ellos y que está de escándalo.
~ Buñuelos de bacalao. Diferentes pero ricos a rabiar. Un curioso interior donde abundan unos buenos tropezones que nada tiene que envidiar al típico buñuelo. Y un exterior crujiente y sin rastro de aceite.
~ Canutillos de rabo de toro. Carne de intenso sabor envuelta en una especie de velo, creo que de panceta, y con un toque genial de salsa de mostaza. Rico, rico y con fundamento.
~ Rodaballo a la brasa. Una buena pieza de este guapo pescado con un punto de cocción perfecto. Acompañado de unas verduritas braseadas de las de, como diría el amigo Pep, "per a pendre a poalaes" (para tomar a pozales).
~ Chuleta de vaca vieja de León. Para una carnívora como "la mua" esto ya es el summum del summum. Carne de buenísima calidad cocinada "al punto" de brasa. Ese sabor ahumadito, uuuhhhmmm, esa carne tierna y rosada... A bocados rematé el hueso de la chuleta. Y es que aquí no puede sobrar nada! Ni las verduras! A tope! Hay que darlo todo!
Como colofón del espectáculo, una delicada tarta de manzana con helado de vainilla Tema este del postre que han mejorado con respecto a visitas anteriores. Enhorabuena!
Unos correctos cafés acompañados de unas copas de moscatel muy agradable, cortesía de la casa.
Para beber empezamos por un AT Roca Brut Rosé y continuamos con un Gramona Imperial, ambos garantía de éxito.
Y qué decir de la atmósfera que te envuelve? Tal vez está todo dicho, no me voy a repetir, porque todo se resume en que simplemente ME ENCANTA, por dentro y por fuera. No le falta detalle y eso me gusta y mucho.
Se nota que quieren agradar a su público, que salgas satisfecho y vuelvas, que te sientas cómodo en su casa... Y aunque llevan pocos meses de andadura la evolución es notable de camino al sobresaliente, tanto en cocina como en sala. Hay ilusión y entusiasmo por transmitir "la tradición" con ese punto innovador, y eso se nota.