Llegada a la localidad de Collado Villalba, 4 adultos y dos niños, pasan las 3 de la tarde, no tenemos referencias gastronómicas y no hay tiempo de divagar y rebuscar.
Pregunta a alguien muy vinculado con el lugar por un restaurante italiano (más difícil de fallar y para los niños consideramos mejor), respuesta, cerca hay uno que no falla: Robertinos.
En una rotonda cerca al parque de bomberos y la zona deportiva, se ubica en una rotonda.
Aunque tiene un menú con buena pinta, nos decidimos por comer a la carta.
Bien instalados en un comedor casi solos y con unas buenas vista a través de una cristalera a la zona exterior que es zona de juegos infantiles, nos decidimos por:
Carpaccio de solomillo y mortadela italiana a la plancha para compartir los adultos, pues los niños comen un plato de pasta.
Y de platos:
Piazza búfala
Tagiliatoni picantelli
Lasagna de carne
Escalopines al milanesa.
Todo a un muy buen nivel, dentro de este tipo de cocina.
No llegamos a los postres, pues las raciones eran muy generosas. De vino, en una carta sencilla de vinos, pero con un buen servicio, tomamos una botella de Beronia crianza, cervezas y aguas.
Cerramos con cafés los 4 adultos.
Muy amable y atento, junto a buen nivel del servicio de sala.
Disponen de unas salas de juegos para niños (una interior y otra exterior), que se pueden controlar a través de unas cámaras desde la mesa de los comensales.
Local dentro de su tipo con buen nivel de cocina, servicio y precio, si os veis por la zona y la opción es esta, no dudéis.
Si restamos lo tomado por los niños, resultó a 25 euros por comensal.
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