Proveniente de Denia y con el nombre de su antigua ubicación de la localidad alicantina se presenta este local en el espacio del antiguo Ximo Saez.
Cambio drástico en la decoración. Mantiene el reservado del fondo con la tele donde vimos perder a España con Suiza hace ya algún mundial. Las mesas de madera, manteles de resina, servilletas de papel y decoración más propia de un local de la playa que de un restaurante del centro de Valencia. Bien en el aspecto de servicio en sala.
Una carta de comidas variada y más opciones fuera de carta. Arroces de bogavante, langosta, meloso de cigalitas, pulpo y sepa y pollo y conejo entre 14 y 20€. Entrantes interesantes desde papas arrugas con mojo picón, dacsa de la Marina, embolics (crujiente de longaniza y morcilla con habas y sobrasada), tortilla de camarones y otros más habotuales. Sitio para la sección verde con ensaladas y verduras plancha. Productos del mar: fritura, gamba roja, revuelto de erizos, pescado fresco. De la tierra: pelota de puchero con su caldito, figatell, carrillera, carnes de vacuno gallego y sus chacinas como embutido de la Marina, cecina de Leon, queso Patamulo y otros quesos. Algo más flojo el tema de postres con poco elemento casero.
Carta de vinos interesante y muchos vinos expuestos para venta directa quedando a la vista como si de la antigua taberna se tratara.
Comida para tres tras unas refrescantes Paulaner Hefe-Weissbier, cargada de espuma y su turbidez característica, una clásica Heineken y agua con gas Fonteforte. Un pan básico loncheado y un buen aceite Oliduero ecológico y no ecológico. Cortesía de la casa unas papas con mejillón extra p.p.
Entramos con:
. un par de gambas de Denia por persona, tamaño XXL plancha, jugosas con buen punto de plancha, sal ajustada con la vetusta decoración de trozo de limón años 60´s. Muy buenas.
. escombro: esos calamares bien limpios (con mucha paciencia) troceados y bien de fuego, muy sabrosos y alejados de las anillas de calamar industrial.
. blanquet (aladró) de la Albufera con huevo y un punto de guindilla (más allá del punto) para mojar pan.
Principal:
. arroz meloso de bogavante (recomendó 2 raciones para los 3): buen punto de arroz, buen fondo, un bogavante entero bien marcado para poder partirlo y comerlo sin duchar al vecino, arroz suficiente para tres, pocos tropezones (aparte del bicho) tales como gambetas y trozos de sepia.
Postre:
. 3 x melón de piel de sapo. Bien dulce para ser inicio de temporada; servido troceado en cuenco.
Para beber: aparte de lo descrito en la entrada
. Martín Codax Lías 2011, muy muy floral e interesante
. 3 x copas de Tresolmos un verdejo 2014 que se quedó corto tras su compañero blanco anterior
Unos buenos cafés preguntados con el postre y servidos antes que el postre ¿? junto al ofrecimiento de chupitos de orujos o mistela de Beniganim que se aceptó, servida en jarrita, muy ligera.
El ritmo de servicio extraordinario (también habían pocas mesas), empezamos 15.15 y acabamos antes de las 16.45 h. Increíble.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.