Cansados del "timo" de El Capricho y habiendo oido hablar bien de esta cueva asador, fuimos a comer previa reserva. El local, como tras cuevas de la zona, si bien nos situaron en una estancia de 4 mesas donde estabamos codo con codo con el resto... y que mania tienen algunos de dar voces para hablar...
El servicio extremadamente lento con solo dos personas para atender a todos y el sitio es enorme y casi lleno al ser puente.
Les dijimos que teniamos prisa y eso aligero la comanda aunque resultó en que trajeron todo a la vez..
Pedimos:
* 2 croquetas caseras de jamon. DE masa masa y el jamon debia ser de un tipo invisible
* Ensalada mixta. Lo mejor a pesar de ser una lechuga iceberg con aderezos clasicos
* 1 chuleton de buey que llegó totalmente frio por dentro y que al pedir opciones como un plato caliente que odio pero que paliaria esto, no nos ofrecieron ninguna solucion. Para colmo lo presentan sin filetear y sin cuchillos adecuados. La carne no tenia mal sabor y hubiera mejorado con esos detalles.
*1 tarta de queso que era un pudin sin gracia de ningun tipo
Lo mejor el Liberalia 3 que tomamos aunque servido en copas de batalla diminutas.
Para olvidar por completo