Gastrotapas atractivas, que por lo que leo, aun utilizando buen producto pecan un poco en la integración de ciertos ingredientes. Lo de la botella y la copa de jerez define muy bien el servicio del vino :-) Se merece un seguimiento, no ?
Saludos
Una antigua bodega replanteada hacia una cocina creativa en formato de gastrotapas planteadas para compartir entre dos, por su tamaño (más ración que tapa).
Tiene unas mesas en el interior al modo de las bodegas del Cabanyal, donde se ubica, en el rango de bar de barrio y una amplia zona lateral en zona peatonal a modo de terraza. Muchas botellas en barra, donde también hay opción de comer / tapear, barriles antigüos, cámaras de madera, barra de marmol. No hay decoración, sino mesas y sillas en el interior y fuera que resultan cómodas, sin mantel, servilletas de papel-tela, cubiertos sencillos, copas variopintas. Todo lleno, dentro y fuera.
Para comer y sobre la mesa, unos altramuces y aceitunas y una bonita cesta de unas lonchas de pan algo seco mientras lees una carta de comidas a una cara y plastificada, donde encuentras un listado de gastrotapas con una corta explicación muy orientativa de su composición y planteamiento. Algunas han adquirido carácter de clásicos recomendables: cremaet de bravas, sepionet a lo brut, mulladors... Se completa con alguna opción especial para ese día.
Para beber hay una carta de vinos con algunos por copas, con suficientes opciones y variedad aunque no se oferta mucho en las mesas donde la cerveza y el agua son más socorridas y frecuentadas. Opté por una copa de blanco Hermanos Lurton, servido en la barra y traida la copa a la terraza sin ver la botella y, lo peor, servido en una copa de Jerez con lo que además se quedó corta de tamaño; increible. Se hizo necesaria otra copa, de tinto, un Priorato, L´Obac que resultó demasiado verde.
Para comer y con la recomendación acertada de las cantidades para elegir el número de platos:
. gambas y morro (fuera de carta): en fritura como si fuera a la andaluza, poco rebozo, nada de aceite, muy crujiente y servido en una especie de florero cuadrado, incómodo de sacar y que estando bueno de sabor, son dos ingredientes, uno al lado del otro.
. sepionet a lo brut: sepionet (con su tinta) a la plancha, con salsa mery y aceite de morcilla y rociado con unos cacaos triturados como decoración superior. Muy bueno de sabor, tierno, con sus patitas. Muy recomendable.
. cous cous de pulpo (fuera de carta): sobre un amplio plato hondo con la preparación del cous cous más una olla con el guiso de pulpo con garbanzos. Algo más especiado se agradecería. Amplia ración y buena cocción.
. torrija de coca con helado de turrón: una versión de torrija con esa coca "boba" tan propia de las casas hace unos años, bien hecha y sobre la cual se coloca con grave inestabilidad el helado de turrón, algo falto de sabor de almendra. De nuevo dos elementos poco integrados entre sí.
. un cremaet bien preparado
¿El estilo? Pues en la dirección (aunque alejado en calidad de elaboración, integración y creatividad) del Baret de Miquel, donde se formó (entre otros sitios) el chef Alfonso García que usa un buen producto y que necesita mejorar el tema de vinos en su planteamiento y servicio.
Gastrotapas atractivas, que por lo que leo, aun utilizando buen producto pecan un poco en la integración de ciertos ingredientes. Lo de la botella y la copa de jerez define muy bien el servicio del vino :-) Se merece un seguimiento, no ?
Saludos
Sin duda y muy cera de Las Arenas para el encuentro Verema...
Saludos
Esperemos que lo del Baret haya sido un mal día...
Saludos
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