Está en una zona turística pero va contracorriente.
Local pequeño, muy pequeño, cuidado, con carta interesante y con muchas ganas de agradar.
Quizás con lo reducido que es el local esperarías un trato más equilibrado (hay días que están más por uno que otros) pero es correcto.
buena cristalería, mantelería y loza correcta.
los platos están trabajados (con buenas ideas como una sopa maravilla seca de caldo de pescado que hace de cama para trozos de lenguado), no son excesivos, ni en cantidad ni en diversidad pero superando con creces los platos teóricos que le tocarían por estar donde está.
Recomendable, que no se paren, que sigan adelante... hay camino y tienen buenas mimbres.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.