Hostal Panoramix es la versión “low cost” del Restaurant Panoramix a pocos kilómetros más al norte, los fogones del Hostal están a cargo la madre de Joan Framis alma mater del Restaurant y de quien aprendió el arte de la cocina que posteriormente perfeccionó en la escuela Hoffman.
El Hostal está en un local de la plaça Major de Molló donde anteriormente han estado establecidos otros restauradores con desigual fortuna.
Su oferta consiste en una corta carta y que con unos cuantos platos de la misma se puede conformar un menú con un precio de 32 € incluida la bebida y el café, un precio acorde con lo que ofrece pero que puede parecer caro para quien no conozca su cocina y la calidad de su materia prima con especial predilección por los productos de proximidad, nosotros estuvimos un día entre semana y solo había ocupada una mesa además de la nuestra, la situación de Molló último pueblo antes de la frontera con Francia no es un lugar de paso y sólo en verano y los fines de semana hay turismo pues es un bello lugar para hacer excursiones y dar largos paseos.
La cocina del Hostal es la clásica cocina catalana del fuego lento, del chup chup y donde no hay prisas, algunos de los platos que ofrece el Hostal también se encuentran en la carta del Restaurant.
Entrantes
-Escudella de muntanya barrejada, (sopa de caldo con verduras, trozos de pollo y trozos de carde de ternera), servida en un bol donde parecía que había poca cantidad, pura ilusión óptica, ración abundante. Muy apetecible para los días de invierno, aunque esta estación hasta esta fecha tenga los días casi primaverales.
-Milhojas de patata con butifarra negra y butifarra de perol de Cal Rovira, boletus edulis y huevo frito de gallina de payés.
-Segundos
-Arroz de montaña que a pesar de ser para dos raciones nos ofrecieron servir una sola ración, bueno aunque Conxita notó en demasía el sabor de las setas que predominaba sobre el sabor del sofrito.
-Pollo de payés rustido con peras infusionadas con ratafía y boletus edulis, excepcional, un plato de diez, la verdadera cocina de la abuela que a las ocho de la mañana ya encendía la cocina económica para preparar la comida del mediodía,la cocina del chup chup.
Postres
-Brownie de chocolate con nueces de la Garrotxa y helado de vainilla
-Helado de vainilla.
Terminamos con dos cafés, desgraciadamente Nespresso.
Para beber tres copas de vino blanco.
Resumiendo, si estas en la zona no dudes en acercarte al Hostal, donde además de disfrutar de buena comida y unas inmejorables vistas tendrás una muy buena atención.
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