Visita al restaurante "Frases". Llegamos excesivamente temprano, tanto que el restaurante aun estaba cerrado pero muy amablemente, tras una breve espera en la puerta y su apertura, la jefa de sala nos permite el paso indicándonos la ubicación de nuestra reserva. Nos muestra nuestra mesa, nos acomoda y nos enseña donde se encuentran los baños. Habíamos decidido en casa jugar con el menú a la carta, aunque tienen menú degustación disponible en el local.
Se nos presenta la carta para escoger las distintas opciones disponibles del menú, así como la carta de vinos. Escogemos dos copas de vino blanco diferentes y procedemos a lo contundente. Al terminar la elección la camarera nos indica la posibilidad de reservar uno de los postres, ya que solo realizan 6 al día, por lo que le agradecemos la información y le indicamos que sí, que nos gustaría disfrutar de ese postre en concreto.
-Gilda; elaboración propia cortesía de la casa.
-Airbag de ensaladilla, pulpo aliñado, aceituna y pimentón; sorprende la textura extra crujiente de su envoltorio, similar a una patata frita extracrujiente, con la cremosidad de la ensaladilla rusa en su interior.
-Croqueta de gallina murciana en pepitora y caldo de su guiso; presentada como una croqueta, perfectamente texturizada, crunchy por fuera, cremosa por dentro, de temperatura adecuada y acompañada con un vaso de madera con el caldo del guiso del ave. Coincidimos mi acompañante y yo en que hay un garbanzo dentro de cada uno de los vasos de caldo. Nos reímos y dudamos si casualidad o escasez agrícola. No obstante, un caldo suave, potente de sabor, que ayuda a disipar la cremosidad de la croqueta.
-Buñuelo de queso Abuelo Ruperto, membrillo y pistacho; entrante triunfador. Una esfera tipo pan dulce, robusta a la par que maleable. Nos indica la camarera que recomienda dar un pequeño bocado para romper muy ligeramente el exterior y enfriarla un poco en su interior, para terminar introduciéndola completamente en boca. Así hicimos, rompimos un poco la cobertura para destapar y enfriar el queso, probando el pan de manera independiente, con una temperatura interior agradable e idónea, untuosidad del queso Ruperto y una gran combinación de texturas y sabores.
El airbag de ensaladilla, la croqueta de gallina y el buñuelo de Ruperto, se presentan en el mismo plato, con una pequeña base de sus propias cremas y salsas para su estabilización y correcto transporte y manipulación en mesa.
-Flan de tomate, aceite de hierbas, pesto de tomate asado y anguila ahumada; nos sorprende el nombre del plato y decidimos probarlo. Nos sorprende la presentación no del plato en sí, sino de la nube que lo acompaña. Hablamos de una pequeña nube cuadrada presentada en una estructura circular parecida a un vaso, son sabor dulzón "atomatado" con ligeros tonos a marshmallow, pimentón e incluso a tajín, coronada con esferas de aceite de oliva. El flan de tomate coincidimos en que su sabor nos recuerda a una mezcla muy agradable de mojete murciano y sopa de tomate. Imperceptible sabor a anguila, escasas piparras y una ceniza de aceituna negra que matiza los tonos rojos del tomate. Bajo nuestro punto de vista, el plato más controvertido de los elegidos, pues la nube sorprendía y hacia presagiar una maravilla de flan, pero nuestra percepción en la degustación nos acercó a sabores muy comunes y familiares. No obstante, un plato adecuado, con una explicación cercana y una belleza digna, por lo que animo a todos los lectores a que lo prueben, disfruten de la nube y compartan su impresión del flan.
Como comentaba antes, llevábamos en mente escoger unos platos que habíamos visto en el menú de su pagina web, pero al llegar al restaurante estos habían sido sustituidos por otros por lo que no puedo indicaros el nombre correcto según menú.
-Solomillo de pato al punto, acompañado con unos hongos tiernos de temporada y una salsa de foie que potenciaba el sabor del pato. Con una cocción adecuada, una salsa potente de sabor y acompañada con unos pequeños brotes verdes y los hongos.
Al ser buenos comedores y descubrir que nos gusta la manera que tienen de trabajar, decidimos incluir un plato más entre los elegidos por lo que llamamos a la chica de sala y le preguntamos por la posibilidad de incluir el plato de cordero que nos había presentado en el menú físico en el local. Muy amablemente nos indica que sin ningún tipo de problema, que lo indica a cocina de inmediato. Una espera casi inexistente, cómoda y amena tras el pato cuando llega el cordero.
-Cordero deshuesado confitado en su propio jugo coronado con una crema de patatas. Sabor exquisito, potente, donde el jugo se ha convertido en una salsa cremosa y espesa, que baña, rodea y acompaña al cordero de una manera sensacional.
Nuevamente en este punto, llamamos a la chica de la sala y nos disculpamos por nuestra insistencia, pero tal es nuestro disfrute que nos gustaría no solo pasar al postre que previamente habiamos reservado, sino que tambien nos gustaría disfrutar de otro, pero que no queremos entorpecer a cocina ni al resto de comensales. Nuevamente y de manera increiblemente elegante nos apunta que va a indicarlo a cocina. Apenas un minuto más tarde nos comunica que no hay ningun problema, que el postre reservado vendrá después del que acabamos de pedir, que van a comenzar a hacerlo y que en breve nos lo podrá servir. Y en apenas dos "buches" de vino llega la galleta.
-Galleta sable de Mantequilla rellena de toffee, chocolate especiado con helado de leche y torreznos caramelizados; nos recomienda esparcir del helado sobre toda la galleta y consumirla con las manos. Una maravillosa sorpresa de sabores, texturas y temperaturas. Los torreznos caramelizados extremadamente crujientes y "saladulces" combinan a la perfección con una cremosa salsa toffee sobre su base de galleta sable dulce. Llegados a este punto y con un poco de tristeza porque me voy a terminar la galleta, le digo a mi acompañante que creo que esta galleta va a ganar al postre reservado, y siento desvelaros en este punto queridos lectores, que efectivamente, bajo mi punto de vista, la galleta ganó al brioche reservado al inicio de la comida.
-Brioche caliente caramelizado acompañado de helado de vainilla y mantequilla tostada; aunque otorgue el premio a la galleta, no debemos menospreciar este sorprendente y delicado brioche. Extremadamente esponjoso, calentito, con mantequilla tostada en su interior que suaviza todavía mas su delicada textura, acompañado de un platito con helado de vainilla que hace más fácil el poder servírtelo, aunque previamente lo han dividido en cuatro porciones en cocina.
En definitiva, un restaurante fabuloso, con una sala delicada, acogedora y cómoda en la que solo disponen de 6 mesas, por lo que os recomiendo realizar reserva. Cocina vista y abierta, que para nada contamina la calma, la quietud y la acústica de la sala.
Mis gracias y mi enhorabuena a todo el personal de cocina y a sala por una celebración de cumpleaños digna para el recuerdo.
Frases
Brioche caliente caramelizado acompañado de helado de vainilla y mantequilla tostada
Galleta sable de Mantequilla rellena de toffee, chocolate especiado con helado de leche y torreznos caramelizados
Pato con hongos de temporada y salsa de foie
Flan de tomate. Especial atención a la nube con esferas de aceite de oliva
Airbag de ensaladilla, croqueta de gallina con su caldo y buñuelo de queso del abuelo Ruperto
Gilda cortesía de la casa
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