Por asistencia a un concierto busqué un restaurante que permitiera cenar tarde y, entre ellos, reservé el MesaQuince a las 23:15 horas.
Decir que no lo conocía. Lleva abierto casi un año.
Espacio cuidado, bien iluminado, de estética moderna y relativamente industrial, mesas sin manteles. Personal de sala joven y amable. Carta corta de cocina argentina.
Compartimos, de entrante, una muy buena empanadilla caprese con queso, tomate y pesto.
Los segundos, entraña argentina con mantequilla de chimichurri y vacío argentino con mantequilla café París, excelente de sabor y muy tierna. La entraña acompañada de carpaccio de tomate.
Un flan compartido de postre, con aguas, copa de vino (Fulanito 2023, tinto) y cafés.
Me sorprendió que, al llegar, sólo había una mesa ocupada. Podría ser la hora, pero era un sábado.
Opción de hacer copas y cócteles hasta tarde. Encontré desafortunada la música de fondo, por un volumen excesivamente alto cuando los asistentes cenábamos todos y una mezcla de estilos musicales sin criterio.
Decir que me gustó la propuesta gastronómica, que cenamos muy bien, bien atendidos, con una carne realmente buena. Volveremos.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.