Local situado ni muy céntrico ni muy alejado, en un chaflán de una zona poco dada a buenos locales, lo que le ayuda a destacar. Tiene varias mesas en el exterior al tener una zona amplia de acera y en el interior, entrando a la derecha tiene la barra y cocina detrás, dejando a un espacio sobreaprovechado para disponer muchas pequeñas mesas y sillas (baja puntuación de entorno) que hace que estemos muy juntos en la mesa y con las otras mesas); así puede dar servicio a una cliente que ha ido llegando conforme avanzada la hora de comer, incluso con problema si no habías reservado y eso que hay amenaza de dana otra vez, incluso con alerta a los móviles; menos mal que hemos entrado los primeros.
El servicio es profesional, poco cercano pero muy correcto. La rapidez de cocina más que buena. Bebimos dos vermuts, blanco y rojo que ni preguntamos ni nos informaron de cuales eran a pesar de que habían varios para elegir. Para comer coincidimos en:
. ensalada de salmón: contiene canónigos de buen tamaño, granos de granada, aguacate, tomates cherry, medio huevo duro y por supuesto el salmón en pequeños trozos cocidos en su justa medida más un poco de salsa hoisin. Se aliña con pimienta y sal más un buen local AOVE 565. Muy bien.
. all i pebre de merluza: una rodaja de merluza bien cocinada sobre un caldo bien trabado y unas buenas patatas troceadas y cocidas. Para mojar pan que por cierto es muy notable, de masa madre y buena textura.
En el postre hubo elección diferente:
. lingote de chocolate: un trocito de un tibio bizcocho de chocolate, bien esponjoso pero falto de sabor, a pesar de un pequeño de talle de crema de chocolate en su zona superior. Básico.
. cannolo siciliano relleno de crema de ricotta: los canutillos, tres piezas de pequeño tamaño estaban poco crujientes pero cumplen, bien la crema.
No vi la carta de vinos pero hay botellas y armarios con botellas por todas las paredes del local y con una variedad de vinos muy difícil de igualar. Los precios son comedidos (El Molar 30€ copa 5.50€) y seguro que encuentras vinos que no conoces. La carta de comidas, menú del día aparte, es más bien de tapeo con zona fría y zona caliente, algún principal y postres planteando una cocina con buen producto, buen trato del mismo y unas presentaciones cuidadas; algún guiño italiano en algún plato y producto.
Con Solete Repsol presume y con razón de que además de comer bien, dispone de buenos vinos para poder autoproclamarse enoteca.
ensalada
all i pebre
pan y aceite
cnnoglio
bizcocho
comedor
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