Staging ::: VER CORREOS
Restaurante Bar El Galliner en Faura
Restaurante Bar El Galliner
País:
España
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Cód. Postal:

Añadir tipo de cocina

Añadir vino por copa

Precio desde:
51,44 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
martes y cenas de domingo a mercoles
Nota de cata PRECIO MEDIO:
51 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
8.1
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
8.5
Comida COMIDA
8.5
Precio medio entorno ENTORNO
7.0
RCP CALIDAD-PRECIO
8.5
arroz costillas y col
arroz negro
ravioli
figatell
puerro
aperitivo
Opiniones de Bar El Galliner
OPINIONES
1

Casi en la frontera con Castellón se encuentra este bar de pueblo que es una perla escondida en la restauración valenciana. Hace tiempo que ya no es un bar que se fundamente en el esmorzar y aunque llegó a ganar premios con el tema (mejor bocadillo Paquito de la Comunidad) ahora está centrado en hacer una cocina moderna con una base de cocina casera y de de producto aplicando técnicas de cocina creativa.

En una calle casi en las afueras del pueblo (lo que implica fácil aparcamiento), unas pocas mesas en terraza exterior por lo pequeña que es la acera, y con una entrada como cualquier bar de cualquier pueblo, que no es que invite a pasar si no eres conocedor de que dentro hay una perla escondida. El comedor es tipo tubo medio ancho con la barra a la derecha y unas pocas mesas para dos a su vera más otras mesas en la otra pared; son mesas anchas y cómodas con sillas algo más estrechas, con unas buenas copas de vino, con vajilla, vasos, cubiertos.. cumplidores; la decoración es limpio y agradable, más luminoso de lo esperable. Sorprende ver pegado al techo y sobre la barra un "gallinero" a modo decorativo, creo, porque ni ví ni oí a ningún gallo.

La cocina tiene entrada al fondo y es el terreno de Javi Rios que se afana por conseguir innovar sobre platos y productos más clásicos para un menú del día típico de unos entrantes y un principal a elegir por persona; pero hay además una carta con otras buenas opciones y presentaciones más propias de restaurante de alto nivel que le ha valido un reconocimiento con su recomendación 2025 por la guía Repsol. En la sala Edu se maneja a la perfección en recomendaciones de comida y de bebida con buen conocimiento de los platos y consejos sobre una carta formato folios sobre tabla, pero ¡ojo al dato!: hay 13 folios en el listado de vinos a escoger como el de la foto con menos recargo del habitual y con una variedad y abanico de precios muy amplios que ya quisieran muchos restaurantes de la capital viéndose claramente que el vino es otro de los motivos para venir por aquí.

Y así fue, amantes del vino de Verema nos trasladamos para allí de la mano de dos viejos rockeros habituales clientes del local. Cinco para comer con colocados cerca del la entrada (más luz) en dos mesas en un local que no se ha llenado pese a ser relativamente pequeño por la buena separación de las mesas. Un vermut blanco traído ya servido a la mesa y una copa de Alfonso Oloroso, tras fallo del Amontillado, a 3€ la copa con unas buenas y variadas aceitunas por cortesía de la casa más un pan en lonchas correcto en un cestillo nos dieron tiempo para disfrutar de la lectura de la extensa carta de vinos y saber que nos habían acertado el sitio para reunirnos después de años.

En el apartado de vinos tomamos primero Bourgogne Aligoté 2023 de Billard Pêre et Fils que llegó con exceso de frío, algo inhabitual en restauración, y que con un poco de calor de las manos se mantuvo bien atemperado y permitió ir disfrutando durante los entrantes; para los principales y dado que había tema de mar y de montaña en los arroces vino bien un espumoso y nos decidimos por el curioso Izar Leku espumoso vasco de uva hondarrabi zuri un poco voluptuoso en su burbuja en boca pero con buna acidez. A la hora de los postres ya si que fue un poco a la aventura de cada uno y tomamos cuatro copas de vinos dulces: Valverán 20 manzanas una sidra de hielo, Laudum Fondillón Gran Solera 1994 Ximénez Espinola Old Harvest que gustaron todos y permitieron una buena sobremesa. El servicio, por la confianza, fue presentación del vino, descorche, cata y llenado de primera copa con autoservicio posterior.

Para comer aceptamos el menú como tal y lo reforzamos con más entrantes, quedando 2 platos de cada para que todos probáramos todo. Lo que llegó a la mesa fue:

. puerro: puerro de buen grosor poco cocido para mantenerse muy al dente con hilos de la cubierta del puerro puede que braseros y otros complementos formando un plato bastante completo. Gustó bastante aunque al principio te choca la textura casi crujiente del puerro.

. figatell: comentó que llevaba embutido pero también lleva hígado; buena preparación casera con buen sabor y textura y una buena presentación en mesa. Notable.

. ravioli con trufa: una buena pasta, agnoloti, a modo de raviolis de gran tamaño rellenos de un guiso de vaca vieja; muy buena opción aunque estaba fuera de carta pues fue una preparación adrede para un menú degustación en día anterior; la carta proviene de una carnicería de Barracas y se guisada 48 h a baja temperatura; sobre ella una Demi place y una lámina de trufa negra encima. Sobresaliente.

. arroz negro de rape y puntillas: buena presencia servida en paella en la mesa para 3, fondo y cantidad de ajustados, capa fina, unos minutos más de reposo la hubiera dejado más seca. Bien, solo bien.

. arroz de costillas y col: bue a presencia en paella enyesa e ración para dos; buen punto del arroz y sabor correcto, un poco más de col me hubiera gustado; las costillas deben haberse preparado aparte y colocadas en el último momento de cocción del arroz. Notable.

. tarta de calabaza: postre casero y que se baña en una natilla de café; aquí cada uno va por su lado y no se integran entre sí. Me pareció que es una opción fallida porque la nativa se come totalmente a la calabaza en sabor y dulzor.

. tarta de queso: postre también casero pero aquí si es una buena opción, con un queso semifundido sabroso, bien de intensidad de dulce y compensada por el sabor del queso; no hay base de galleta triturada y eso es un plus. Notable muy alto.

. torta: una torta de anís con helado de cena de avellana y una nuttella casera; varios ingredientes en los que cada uno aporta su parte; complicada pero resultón porque hay diferentes texturas, temperaturas y sabores. Notable.

Rematamos con buenos cafés, carajillo de Baileys y un carajillo quemado (en valencia se le llama cremaet correcto y servido en recipiente de barro que impide verlo y no le aporta nada. Buena sobremesa en un sitio que, si te gusta el vino, hay que conocer sí o si.

  • arroz costillas y col

    arroz costillas y col

  • arroz negro

    arroz negro

  • ravioli

    ravioli

  • figatell

    figatell

  • puerro

    puerro

  • aperitivo

    aperitivo

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar