Reservamos a mediodía guiados por las críticas de otros foreros de Verema. Enclave estratégico en la plaza del Tossal donde quizás esperas más un lugar de "comidas para turistas" que lo que finalmente encontramos.
Decoración con toques retro mezclados con un blanco impoluto le confieren un aire actual pero muy acogedor e íntimo. La separación entre mesas justa pero correcta, no obstante éramos sólo 5 mesas por lo que la intimida fue mucho más que suficiente.
Pedimos menú, constaba de una Sopa de Castañas y Calabaza que merece un post por ella sola, sabrosa y con sabor a pueblo del interior con frío y chimeneas. De segundo entrante rovellons con huevo roto buenos, presentados en cazuela de barro salen a la mesa chisporroteando y humeante. Plato sencillo y bueno, cocinado con gusto y buena materia prima.
De plato principal tomamos un guiso que llaman "Mar y Montaña" que nos dijeron ser típico de Cataluña. Es un guiso que llevaba langostinos y cigalas (pequeñas), pato y pollo. Suena un tanto estrambótico pero sorprende lo bueno y la conjunción de sabores armónica. Un plato donde mojar una barra de pan entera. EXCELENTE.
El servicio rápido y diligente, sin excesos ni defectos.
En cuanto al vino, pedimos un Abadía Retuerta del que no recuerdo el precio. Bueno. Las copas correctas, el servicio justo (lo dan a probar y lo sirven de vez en cuando) y una carta de vinos que a mi parecer tenía suficientes referencias sin ser su fuerte.
La relación calidad precio me parece digna de mención, 30€ por todo lo comentado. MUY BIEN, bendita crisis. jeje.
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