Staging ::: VER CORREOS
Restaurante La Cassola del Golafre en Valencia
Restaurante La Cassola del Golafre
País:
España
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Cód. Postal:

Añadir tipo de cocina

Añadir vino por copa

Precio desde:
17,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
Domingos, Lunes y Martes noche
Nota de cata PRECIO MEDIO:
25 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
4.8
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
4.2
Comida COMIDA
5.6
Precio medio entorno ENTORNO
4.4
RCP CALIDAD-PRECIO
7.5
Crema de tomate
Fruta
Lentejas marineras
Opiniones de La Cassola del Golafre
OPINIONES
7

Entré por que me sorprendieron los platos del menú del día, la primera impresión era de un nivel poco habitual, como así resultó. 15 euros mas iva.
El local es pequeño, perobien decorado, en tonos claros y lineas modernas.
Mesas adecuadas para dos personas, al ser menú de mediodía no había manteles, solo uno individual de papel. Al no tomar vino no pude valorar las copas.
La bodega muy pequeña, a la vista, sin climatizar, pero con referencias bien escogidas, con predominio del vino valenciano.
Antes del primer plato me ofrecieron un aperitivo, sopa de tomate con lascas de jamón tostado, parmesano y cebolla confitada. Muy rico. El primer pllato del menú fue una ensalada con setas salteadas y marisco. Como detalle exótico, llevaba bayas de goji, que son como ceredas desecadas.
El plato principal fueron lentejas marineras, a base de marisco y pescado, muy benas también.
El postre frutas en almibar infusionado en cardamomo, anís estrellado, citronela, canela, etc. Rico. Café aparte, con petit fours.
Resultó una agradable sorpresa. Tienen un menú de noche con siete u ocho platos por veintipocos euros, que habrá que probar.

http://www.ojoalplato.com/archives/2438

  • Crema de tomate

    Crema de tomate

  • Fruta

    Fruta

  • Lentejas marineras

    Lentejas marineras

Acudimos a este local por las recomendaciones de los últimos comentarios.
El restaurante, que está un poco alejado de la zona de restaurantes del barrio del Carmen, es pequeño y tiene una discreta decoración.
La vajilla, cubertería y cristalería son mejorables aunque nos comentaron que en breve la iban a cambiar.
Esa noche nos encontrabamos con que eramos la única mesa ocupada por lo que la antención por parte de Fede fue excelente.
Nos obsequiaron con el mismo menú que en el anterior comentario (22€).
-Milhoja de foie con manzana y queso de cabra caramelizado: excelente, lo mejor de la noche.
-Tallarines de sepia: algo secos, pero bien de sabor.
-Crepe de quinoa con crujiente de yuca: curiosos plato mecla de cocina sudamericana y del medio oriente.
-Atún con aceitunas negras, cebolla caramelizada y miel: un atún de buena calidad, pero que llegó a la mesa algo pasado de cocción.
-Solomillo acompañado de puré de patatas y verduritas. Excelente materia prima y buena ejecución, con unas verduras hechas al Wok, crujientes, como a mí me gustan.
Luego pasamos a la parte dulce con una piña colada en el que predominaba claramente el sabor a coco; un mousse de chocolate con "choco krispies"; una espuma de caramelo con petazetas y para terminar un brownie de chocolate con almendras, con helado de chocolate blanco y piña. Todos correctos
Reducida carta de vinos que va a ser renovada en breve y copas muy mejorables.
También tiene una interesante selección de cervezas nacionales y de importación y una pequeña degustación de quesos con sus respectivos acompañamientos.
En definitiva, un restaurante que tiene que mejorar en algunos aspectos, pero en el que se le ve interés por hacer las cosas bien.
Repetiremos

Nos recomendaron este restaurante, pero tras leer algunos comentarios negativos en Verema fuimos con algo de temor. Nada más lejos de la realidad, parece que con Fede, el nuevo cocinero desde hace algunos meses, este restaurante ha tomado un nuevo rumbo.

Una cena de las que se recuerdan, en un local pequeño pero muy acogedor donde te sientes muy cómodo, con un trato muy amigable. Algunos pequeño fallos sin importancia en el servicio. Optamos por el menú degustación que vale 22 euros y consta de tres aperitivos, un plato a elegir y postre, oferta más que correcta a la hora de cenar, también disponen de un interesante menú a mediodía.

Comenzamos con unas cortezas caremelizadas mientras pensábamos que cenar, luego llegó el primer aperitivo, una sabrosa milhoja de foie con manzana y queso de cabra caramelizado. Después los tallarines de sepia, sin duda uno de los platos de la noche y uno de los mejores que recuerdo últimamente, acompañados de un pesto rojo a base de tomates secos, un plato sencillo pero sabrosísimo. De tercero un crepe de quinoa con crujiente de yuca, un plato muy rico con toques de canela y comino. Nos obsequiaron con un atún perfecto de cocción con aceitunas negras, cebolla caramelizada y miel. El plato fuerte fue carne, un tiernísimo trozo de solomillo acompañado de puré de patatas y verduritas "al dente", plato demasiado típico pero bien ejecutado. Después vino el festival de los postres, primero una versión de Piña colada con peta-zetas, segundo una excelente mousse de chocolate con "choco krispies" y para terminar un brownie sin harina con helado de vainilla y frutas del bosque. Al final, el menú con vino y cafés. 32 euros por persona!!.

Carta de vinos escueta, que según nos contaron piensan renovar en breve, copas y vajilla bastante mejorables.

En resumen una cocina con sabores auténticos y resultones, sin excesivos artificios, con el uso de un buen producto, en muchos casos de origen ecológico, puntos de cocción muy acertados y buena presentación. Volveré en breve.

Excelente¡¡¡´estuvimos el día 20 de Diciembre celebrando nuestra comida de empresa para 20 personas.La carne de buey súper tierna practicamente se podía comer sin cuchillo, el bacalao delicioso y el brownie buenísimo´no entiendo los comentarios anteriores´vamos habitualmente al restaurante porque uno de nuestros compañeros es celíaco y nunca hemos tenido ninguna queja.in 10.

Lugar poco recomendable para comidas o cenas de grupo (15 personas). En una hora se termina de comer, casi sin terminar los platos se los llevaban, la comida no se ajustaba al menu concertado y las raciones eran minúsculas. La encargada bastante agobiante, se intrometía en las conversaciones de los clientes.

Se debería llamar la Cassola del Desastre. Solicitamos un menu para una comida de navidad. Ningún plato era como el comprometido. La ensalada de rucula, gambas y queso fresco, carecia de este último componente y servida antes de sentarnos a la mesa. La crema de puerros con jamón, se convirtio en una crema de castañas fria servida en una copita de vino. El solomillo de iberico con patatas a lo pobre y salsa de cabrales, se transformo en un bistec de buey con patatas fritas cortadas tipo bravas, en unos casos, y en otros tiras de judias (no habia la misma guarnición para todos). El pescado de roca, bueno, pero muy escaso.El chocolate del postre que era caliente, pero estaba helado.
En relación al servicio, fue excesivamente rápido, no acababas un plato y te lo estaban pidiendo para retirarlo. Al final al mismo tiempo, compañeros con el segundo plato y compañeros con el postre frio. Una comida de empresa que prometia una tertulia animada acabo en un rápido almuerzo. La encargada muy poco cordial. La relación precio-calidad muy mala. Han ganado 640 euros, pero han perdido 17 clientes y ninguna recomendación. PARA NADA RECOMENDABLE

Coqueto y acogedor restaurante en el casco viejo de Valencia.
Cocina de mercado con toques creativos.
Materias primas de calidad
Carta de vinos poco dimensionada pero bien seleccionada.
Para repetir

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar