Algo que jamás entenderé. Has ido tres veces, las dos primeras muy bien y no pones crónica. La tercera vivencia es mala y esta si la pones. Cada día entiendo menos estas cosas...
Fue mi tercera visita a este local. En las dos anteriores todo había salido muy bien y por eso tenía ganas de volver. Aprovechando que estas fechas tenía visita de familiares acudimos 6 personas a cenar.
No se si es que ha cambiado de dueños, o les pillamos desprevenidos (en ese caso podrían haber cerrado el restaurante en estas fechas), pero desde luego no estuvo a la altura.
Nada más llegar nos sientan y nos traen el "menu", y comento esto porque ese día no tenían carta (que era lo que esperábamos) y tampoco nos lo hicieron saber cuando llamamos para reservar. Hubiera sido el menor de los errores...
Pero ocurrió lo que ocurre, cuando en lugar de mirar por el cliente, se tiene la mira puesta en el corto plazo. No estaban para nada preparados para dar servicio ese día.
Para comenzar pedimos unas copas de vino y unas cervezas. Le preguntamos al camarero por los vinos blancos, concretamente por el Barbadillo y lo único que nos supo decir, "...si, de Cadiz, muy bueno.", ya pero y el resto, ...mis invitados que son de fuera y les apasiona el mundo del vino se quedaron sin palabras. El tema de los vinos "mejoró" luego.
Pedimos los entrantes y NO nos los traen al mismo tiempo a todos, por lo que la espera ya comienza a mosquearte. Cuando al fin recibo las "croquetas variadas", estaban a cual más congelada. Alucinante en un sitio como este!!! Quizá no en algún otro bareto, ¿pero aquí?
Traen el primero y tuvimos que pedir el pan porque el camarero aun no nos lo había traido. Eso no era pan, eran piedras. Me quedé con el sonido que hizo el pan al caer al plato, como cuando se te cae un cazo al suelo. Aun la cocinera se atrevió después a decirnos que se lo habían traido a las 18:00 acabadito de hacer, jejeje
En cada cambio de plato no nos cambian los cubiertos, que podría haber pasado del entrante al pescado, o no, dependiendo de las espectativas de cada cual, pero para la carne????? En fin, otro punto más a favor.
Para la carne no nos piden el punto. Había ternera y solomillo. Cuando llega el camarero nos dice, "aquí tenéis la carne...", preguntamos si era el solomillo, mira el plato, dice que si, la reparte a los que habían pedido solomillo, se va y nos quedamos mirando el plato, era ternera. Nos cambiamos los platos y lo siguiente el punto, estaba crudo por dentro, pero esto va por gustos.
Con la carne queríamos vino tinto, le pedimos la carta y nos dice que mejor nos trae los vinos que le quedan. Nos trae tres botellas a la mesa, una con el tapón roto, NO nos dice los precios, nos da a probar un vino de un decantador "que decía que les había sobrado del mediodia, 90€ la botella". En fin, todo muy raro. Mientras todo esto, prácticamente nos habíamos terminado la carne, por lo que al final sólo uno tomo una copa de tinto.
"De postre tenemos coulash", entiendo que quiere decirnos Coulant y pido Coulant. Esperaba uno de esos que lo partes y se derrite. Me llega un helado de chocolate y nata, ya no sabía que hacer. En realidad el camarero no tenía la culpa pero parecía salido de un bar de guiris porque estaba totalmente descolocado.
En ese momento se levantan de la mesa de al lado una pareja y en la puerta nos miraron y dijeron "Que desastre!".
Nos quejamos del servicio en general por todos estos detalles y del tema de los vinos en concreto. Nos quitaron de la cuenta el pan.
No creo que vuelva.
Algo que jamás entenderé. Has ido tres veces, las dos primeras muy bien y no pones crónica. La tercera vivencia es mala y esta si la pones. Cada día entiendo menos estas cosas...
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