Hacia años que no iba por El Callejon de los Gatos. El lugar merece la pena verse porque esta abarrotado de elementos taurinos, fotografias, carteles, etc en una casona antigua perfectamente rehabilitada y acogedora. Nos pasaron al comedor del fondo donde estuvimos unas 5 o 6 mesas.
Nos entregaron las cartas y constatamos que seguian con una importante oferta de carnes. Los entrantes eran muchos y variados.
La carta de vinos es curiosa, con descripcion de las variaedades de cada vino, su grado alcoholico, etc aunque me pareció ver que no ponia la añada ( tengo que decir que la letra era diminuta y quiza el problema era mio). Nos decidimos por un Pago de los cApellanes crianza 2008 perfecto y bien servido de temperatura ( 26 euros).
En cuanto a la comida, el camarero era muy atento y nos tomo nota insistiendo que no queria que comieramos ni poco ni mucho. Pedimos chipirones plancha ( buenisimos) y cigalitas salteadas con ajo ( bien). Lo que no me gustó es que al decirle si eran muchos entrantes nos comentó que ponia dos medias raciones y asi ibamos bien para la carne. Pues bien, nos cobraron las raciones enteras... es verdad que los platos no parecian "medios" pero no sé porque dicen una cosa y luego hacen ptra. Por no discutir, no dijimos nada..
Las carnes que pedimos fueron Lomo alto que estaban bien sin mas y un solomillo que era regular. Parecia un corte de entrecot, estab algo seco y carente de sabor por completo. El trozo mas bien pequeño.
Como celebrabamos algo especial pedimos una botella de Tokaji de 5 puttonyos habida cuenta que cada copita eran 15 euros y el precio de la botella ( que nos abrieron) era de 75, decidimos llevarnos la botella.
No tomamos postre, solo cafe.
Todo, sin el Tokaji salió por 110 euros lo que no resulta nada barato siendo la calidad media. DE cualquier forma, es un lugar que se puede visitar porque ademas, como ya me avisó Craticuli, la oferta gastronomica en Albacete ciudad no es muy alta y este lugar es acogedor.
Por mi parte tardare años en volver.