Nueva visita al restaurante después de tiempo. Nada nuevo que comentar sobre la decoración ni el ambiente. Mantiene el tipismo , la calidez y la comodidad.
Tomamos :
Caracoles : Avellanets con el punto justo de picante. Muy bien engañados , muy faciles de comer. la salsa, nunca mejor dicho , de toma pan y moja.
Calamar de playa a la plancha: Buen tamaño y sabor alto. Perfecto punto de cocción.
Fritura de pescado: Pescadillas grandes con bacaladillos. Muy buen rebozado a una excelente materia prima.
Arroz seco de pulpo con verduras: Extraordinario. Que Ana es una excelente cocinera creo que está fuera de dudas, pero donde más talento saca para mi , es en los arroces. Grano suelto, empapado de sabor acompañado de pulpo y unas verduras con un punto crujiente que te hace dificil el dejar de comer. Disfruté absolutamente.
Tabla de 5 quesos artesanos : Lamento no haberme quedado con los nombres, pero todos eran de muy buena calidad.
Pan de dos tipos servidos , como es habitual en pequeñas cestas. Muy buen cafe
Servicio de sala muy bueno. No estaba vacio ni mucho menos el restaurante. Habia una mesa de 12 o 14 personas y seis o siete mesas más y entre Pepe y el otro camarero (Juanma) solventaron con destreza , rapidez y profesionalidad el servicio. Ritmo de platos perfectos, cambio de menaje con cada uno. El tiempo de la comida fue casi de reloj suizo y además con la mabilidad y la cercanía habitual.
Del servicio de vino en este restaurante creo que todo esta dicho. Sencillamente espectacular. Tomamos cervezas artesanales Senia Blat con papas caseras (como me gustan esas papas!!!!!!!!!), Vincent Dancer Chassagne-Montrachet 2007 , Doix 2002, Palo Cortado de Navazos y Palo Cortado de Fernando de Castilla.. Carta de vinos amplia con muchos tipos de vinos diferentes , tanto en uva , origen como en precios. y hablando de precios de los vinos , estos son extremadamente ajustados. Aqui se puede beber autenticas maravillas a precio increible . Sólo por eso ya merece la pena visitar a Pepico.
Si tuviera que escoger un restaurante que representara a Valencia me quedaria con éste. pocos , muy pocos locales saben impregnar al cliente de un espiritu tan nuestro como éste. Sin adaracas ni representaciones ficticias , aqui, en Casa Pepico sientes la tradición valenciana. Cuando piensas que el negocio tiene 100 años y mirás las fotos de lo que fué , de su evolución y el resultado actual , no dejas por menos de pensar que las generaciones que aqui se han sucedido han ido aprendiendo de sus anteriores lo que es trabajo, esfuerzo y sacrificio. No creo que sea posible tener un restaurante como es este si las bases personales no han sido solidas en la educación. la sensación es que aqui hay Casta y Orgullo. Casta para mejorar, para luchar y para emprender. Y orgullo de sentirse orgulloso de ser valenciano y ofrecer los productos de la huerta y del mar propios nuestros. Casta para superarse , tener autocritica , avanzar , descubrir y aprender. Orgullo para no olvidar de donde vienen y cuales son su raices, orgullo para disfrutar siendo lo que son y disfrutar haciendo participes a los que los visitan.
Casta y orgullo......En una sociedad como la actual, adormecida, acomodada y con valores que se tambalean frente al pelotazo , el dinero facil y el abuso de poder, no es facil , nada facil encontrar a quien te trasmita lo contrario. Y aqui no sólo lo trasmiten sino que lo ejercen. Quizás por eso en Casa Pepico me siento como en mi casa o quizás sea porque siempre que voy allí me recuerdan cuales son mis raices. Y eso siempre es bueno.......
El precio es aproximado sin vinos