Restaurante que se anuncia como asador argentino, procedente de una franquicia.
La carta se presenta escueta, unos cuantos entrantes y básicamente carnes de procedencia argentina de elaboración correcta.
La carta de vinos comprende unos cuantos españoles y cinco o seis argentinos. En cuanto a los españoles está constituida por los riojas y riberas más comerciales y no siempre mejores. La cristaleria es mala de "varias dioptrías".
El servicio es atento y dispuesto.
Dos comensales con un entrante (empanadas, de queso y de carne), parrilada mixta, entrecot argentino, un postre panqueque (creps de dulce de leche), dos cafés y Trepiche Roble Syrah 2003 = 58 euros.
No está mal, pero tampoco enamora, existen mejores opciones.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.