La verdad es que no estoy acostumbrado a la cantidad de detalles que ofrece el restaurante en un simple menú de mediodia, pero uno puede acostumbrarse a ello rápidamente...
Destacar la buena intimidad que ofrecen las mesas, y la decoración agradable que permite el disfrute. De aperitivo un arroz helado de potente sabor, de entrante unos dim sum de trufa con pan de trufa y aceite excelentes y de principal un solomillo aromatizado con vainilla y pan de bacon, de postre el ya indicado por otros de chocolate y helado de horchata con pan de horchata. Las raciones no son muy grandes pero al final de la comida quedé plenamente saciado. Comida muy elaborada. Gran detalle los petits fours con el café (bastante bueno).
Carta de vinos no muy larga pero suficiente, con buenos precios, además de una cerveza y agua (que entran en el menú) pedimos un inurrieta norte por 12 euros, buenas copas.
Sólo una chica en sala muy profesional (se comportó perfectamente pese a ir hecho un zarrapastroso playero...) y no hubo espera entre platos.
Para repetir, sin duda y no sólo a mediodia...
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.