Lugar para disfrutar de una velada gastronómica inolvidable.
Lugar tranquilo y acogedor.
Buen consejo con el vino. Pedimos un Emilo Moro y nos recomendaron un Valderiz que nos encanto.
Descripción detallada de los platos con gran profesionalidad del personal de sala.
Menú degustación exquisito, cada uno de los platos nos sorprendía más. Combinación de sabores y texturas muy acertadas. Calidad de materia prima de primera.
Agradecer la visita de Begoña a la mesa para explicarnos uno de los platos con gran sencillez y simpatía.
Finalizamos con unos postres originales con una gran elaboración y sabores realmente exquisitos.
Finalmente agradecer la simpatía del marido en la despedida por la ausencia forzada por problema familiar de Begoña.
En definitiva quise sorprender a mi pareja en su cumpleaños llegando desde lejos (Monzón en Huesca) y la verdad que lo conseguí gracias al buen hacer de Begoña y su equipo.
Muchas gracias. Volvemos seguro. Un abrazo muy fuerte y continuar en esta línea.