Hace dos días estuve en Pamplona a comer al Rodero expresamente porque es un restaurante que me gusta y al que sigo desde hace años. Para empezar, el local es de gran finura e invita al relajo con suficiente libertad como para no oir conversaciones ajenas- siempre hay quien se empeña en pregonar al restaurante todo lo que acaba de hacer. El servicio en sala, exquisito, de la mano de la madre del clan, que arrastra amabilidad y savoir fair, fruto de los años de trabajo. En cuanto a la cocina, el menu degustación, me dejó perfecto, en esa situación en la que sales con sensación de haber comido de calidad sin llenarte y perfectamente como para tomarte todavia un cognac.
Menu degustación: Cocktail de nécora y erizo, soberbio a la vez que ligero en un caldo marinero de gran sabor a mar. Setas trufadas, ya las conocía y están bien para deslumbrar a neofitos de este plaro. El calderete de chipirón, del 10, en tersura del pez y en acompañamiento desbordante de imaginación.Bravo,El bacalao, con muy poca cocción, deslaminaba perfectamente, muy bien. La liebre para los que nos gusra la caza y el sabor de esta carne, estaba a punto de horno y de sabor. Sorprendente el helado picante y de chuparte los dedos el manjar blanco de almendra. Todo ello regado con un Reserva Contino con unos Gin Tonics de aperitivo, fueron 100 euros por persona que hace tiempo no había pagado tan a gusto!!! Zorionak, Koldo, pues aunque no te conozco, me has conquistado y espero que por mucho tiempo. Zorionak a la gran Resu, derroche de elegancia y belleza de la tierra. VERO Y GORETTI teneis buen ejemplo a seguir. Zorionak a todos.
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