Decantar con vela, la primera botella, de un Viña Ardanza de 5 años, con toda la parafernalia aplicable a un gran vino que pudiera tener algun poso y en la segunda botella del segurisimo Viña Ardanza servirlo sin mas, sin prueba, sin cambiar la copa, sin vela y sin gaitas, no se corresponde a este restaurante ni al respeto debido a cualquier cliente. No fue el tal Oscar , sino una señorita a la que se le veian maneras en el manejo de la botella.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.