- Antes de nada matizar que es una valoración hecha años atrás y que mantengo (casi) intacta por no modificar ninguna d elas sensacines que me transmitió en su día -
Lo cierto es que nos gustó la comida en general, aunque si tuviese que elegir una única palabra para describirlo sería "desproporcionado", muy, muy caro en relación a su cocina. Porque con 20 € más, puedes cenar en el Akelarre o incluso en Arzak , y la comida está a años luz, y eso a pesar de que nos gustó.
Al final cojimos el menú degustación (que es lo que hacemos siempre que vamos la primera vez a un sitio) y nos salió la broma por casi 200€ (de 2 personas) a razón de 75 € del menú (sin maridaje), pidiendo por platos, fácil te ibas a los 65 por barba (creo recordar que casi ningún plato bajaba de los 20€), y la verdad es que la pinta del menú era increible:
Aperitivos:
- Pan de guisantes, helado de tocineta y consomé.
- Gelee de melón con aroma de carabinero y huevas de pez volador.
- Morcilla sobre puerro, crema de apio-nabo, manzana y talo.
Primeros:
- Foie en copa sobre pera caramelizada, gelee de uva tempranillo y sal maldón.
- Sepia a la plancha con rissotto de quinua y helado de su tinta.
- Bogavante cocido a baja temperatura sobre lámina de patata y servido con el jugo de su coral.
- Pescado a nuestro estilo. (Rape con distintos contrastes)
- Cordero asado al tomillo limonero (en lomos) con sarraceno.
Postres
- Copa de frutos rojos con Mousse de yogur.
- Torrija de naranja con sorbete de cacao
- Trufas de chocolate caseras.
Pues bien, la mayoría de los platos estaban muy ricos, especialmente el Foie (era una copita con la parte inferior con la pera en medio el Foie hecho mousse y la parte superior con la gelee a base de vino) y el pescado (y eso que era muy simple, el rape pasadito por la plancha con un cierto punto de limón y rodeado por 4 o 5 acompañantes para darle distintos contrastes), pero me pasó una cosa que no me había pasado nunca, uno de los platos para mi gusto estaba malísimo, y era el "Gelee de melón con aroma de carabinero y huevas de pez volador" , ya que era un vasito con un sabor intentísimo al carabinero, casi como beberte un vaso de fumet muy muy cargado y por encima una espuma igual de intensa, y para más inri, el bogavante estaba acompañado tb de dicha espuma pro lo que se cargaba todo el sabor, sin ir más lejos, en la mesa de al lado había un caballero que lo pidió como plato suelto lo dejó intacto, cuando llegó el camarero y le preguntó si no le había gustado, le espetó un "No, estaba incomestible" , con una cara que te hace preguntarte si la gente no tiene la menor pizca de educación.
Decoración demasiado, demasiado tradicional, no le vendría mal una ligera modernización, aunque el enclave y edificio sea magnífico
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