Llevaba mucho tiempo queriéndolo hacer y era mi primera visita a este interesante restaurante ubicado en un precioso paraje con vistas a la sierra de Cocentaina. Aprovechamos la presentación de Cuvée 3000 en la sala de banquetes del restaurante para acabar una velada magnífica. El entorno y el local son fantásticos, con recientes reformas y renovaciones de espacios, salas y aseos. Muy amplio y cómodo. La comida combina la cocina de mercado, con buena materia prima con algunas propuestas más arriesgadas, con un buen nivel en general. Ahora bien, el servicio y el trato del vino son un apartado dificilmente superable. Alberto Redrado, su sumiller y jefe de sala es un auténtico apasionado por el mundo del vino, algo que transmite de forma sensible. Una grata experiencia.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.