De reciente apertura, han tenido el acierto de no colapsarlo con multitud de mesas. A pesar de esto, el volúmen de las conversaciones contiguas es bastante alto. Los baños, muy limpios, algo que no es todo lo habitual que me gustaría.
Bonita la bodega acristalada y amplia la carta de vinos (incluidos dulces), con referencias muy interesantes, aunque la decisión de limitarla a vinos del ámbito mediterráneo imposibilite la elección de somontanos, riojas, etc...
Ideal para comer de tapas al centro de la mesa, algunas estan más acertadas que otras, y las raciones van justitas.
En cuanto al servicio, doy la razón a los comentarios anteriores: platos que salen juntos, platos que no has pedido, platos que salen fríos, platos que olvidan sacar. Si arreglaran este descontrol, se ganaría bastante. Buenos postres y cañas bien tiradas. Sobre 30 euros con dos botellas de vino: Solo y Enrique Mendoza c-s.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.