Nueva visita a este clásico restaurante en la playa de la malvarrosa.
Las virtudes y defectos siguen siendo los mismos. A su favor: excelente ubicación del local, buenas entradas, arroces más que correctos y un servicio rápido y atento. En su contra: un servicio del vino inexistente, copas muy mejorables y precios desorbitados. Ninguna entrada a menos de 10€: ración normalita de calamares rebozados (14€), sepia plancha (12€), postres sin prácticamente elaboración desde 6€ a 10€, de hecho nos cobraron 30€ por dos platos con unos cuantos trocitos de tartas variadas.
Claro ejemplo de local con ubicación estratégica y cierta fama, que se puede permitir el lujo de subir los precios sin afectar prácticamente a la clientela. De hecho estaba lleno.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.