Buscaba mi suegra un sitio "bueno, bonito y barato" para invitarnos a celebrar su cumpleaños y naturalmente, acabamos en el Korpi.
Afortunadamente se nos ocurrió reservar, ya que como viene siendo habitual en nuestras últimas visitas el Korpi estaba lleno hasta la bandera.
Poco que comentar del servicio a cargo de "la sueca", (que además de guapa derrocha simpatía y ganas de agradar), tan solo que es el complemento ideal de Pau. Ambos forman un tándem que se complementa perfectamente, y mientras Pau se esfuerza en sus fogones, Anette lo hace en la sala logrando que todo salga redondo.
Comida para cuatro personas, y que como es habitual en el Korpi.......
…. empieza con una degustación de Aceites. Por cierto que el pan no es un pan cualquiera, es un pan que hacen en casa con masa madre y que está de p... madre. Los aceites en esta ocasión de l'Empordà, de Toledo, y de Jaén.
A partir de aquí fueron lloviendo platos, algunos repetidos para varios comensales, y alguno para compartir
De este por ejemplo cayeron dos Anchoas de l'Escala con pan con tomate. El conjunto de un buen pan con una buena anchoa de l'Escala, hace de un plato sencillo algo sublime.
Y de este uno, Carpaccio de gambas. Gustó y mucho, en esta ocasión no lo probé, pero lo he hecho en otras ocasiones.
Este lo pidió la suegra, Merluza con Espuma de Suquet. Y se chupó los dedos.
De este cayeron dos, Pulpo con parmentier y huevo cocinado a baja temperatura. Al ver la foto todavía salivo, ¡Dios que cosa más buena!!!
Rosa se atrevió con una Cazuela de Sepia con albóndigas. Por lo visto le gustó.
Y un par, Panceta con vieiras y mango. Casi todo lo que me gusta o es pecado o engorda, así que llegaré al infierno con unos cuantos kilos de más.
Y de este otros dos, pero podían haber caído unos cuantos más Tataki de Vaca Vieja Rubia Gallega. Como decía el torero, un plato que se puede definir en dos palabras, im presionante. Esta vaca gallega, vieja y rubia fue el colofón, lo que podríamos definir como "comida con final feliz". No dejéis de pedirlo si tenéis ocasión.
El postre:
Uno de Sorbete de “algo”, no recuerdo si de Mojito o algo parecido.
El resto nos tiramos por la Sopa de vainilla con sorbete de mandarina y regaliz salada. Un postre que crea adicción, todo el que lo prueba repite..
Y para beber:
Entre otras cosas, dos botellicas de Colet Navazos Extra Brut 2009. Uno de mis cavas preferidos
Poco se puede añadir a este restaurante, uno de mis preferidos. En la cocina del Korpilombolo prima la calidad del producto con un mínimo tratamiento que potencia su sabor natural.
Como dijo el General Douglas MacArthur, volveré.