Durante mi estancia en Zaragoza tuve el placer de asistir a una comida concertada en el reservado de este local descrito a la perfección por el compañero Joaquin1965 en el comentario previo. Ambiente agradable, elegante, complaciente y apacible.
El menú propuesto resultó el siguiente:
Foie Mi-cuit. Para apañar a tu gusto con varias composiciones de fondo dulzón como el chutney de piña, una confitura de tomate verde y una mermelada de violetas que, estando buenas, jugaban con el filo de ser prescindibles dada la calidad del producto principal. Cimientos.
Ensalada con Cecina. Buenas y crujientes hojas verdes acompañadas de la clásica rodaja de rulo de queso de cabra pasadita por la plancha y unas lonchas de buena cecina. Además se conjuntaba todo con un helado de frambuesa que resolvía con facilidad el punto usual que tienen estas preparaciones huyendo así de lo rutinario. Ingenio.
Falso Rissotto... dado que el grano usado era trigo y la ligazón era a base de leche de coco consiguiendo el conjunto una textura agradable. Además se acompañaba de algunas migas de carne de pato y unas verduritas para darle el punto alegre. Tramposo.
Bacalao Desalado con Borrajas. Producto de alta calidad, nacarado y brillante, cuyo compañero de viaje eran unas borrajas al vapor y un caldito de las mismas. Esencial.
Paletilla de Ternasco. Cocinada a baja temperatura durante 22 horas haciendo así gala de una fuerza y concentración manifiesta. Se presentaba con su jugo y un crujiente de mandioca. Potencia.
Finalizamos con un Surtido de Postres hallando en versión miniatura brownies, helado de fresa del Maresme, varias tartitas de chocolate… a cada cual más rico y adictivo, desterrando de mi mente ese temor que me asalta a veces cuando el camarero experimentado de turno propone como colofón un “surtidito de dulce al centro”. Clase.
Bebimos agua y vino, concretamente Croft Particular Sherry Dry D.O. Jerez, Viñas del Vero Gewürztraminer 2014 D.O. Somontano, Care Reserva 2011 D.O. Cariñena y Laura Moscatel D.O. Jerez con muy buen servicio y explicación de los mismos haciendo hincapié en el primero que a la postre fue el que más me gustó.
En resumen, tuve la impresión de estar delante de una empresa sólida en todos los aspectos y con poca posibilidad de salir descontento, lo cual a día de hoy es un triunfo desde mi punto de vista. Cocina sin piruetas que deja poco margen a la sorpresa pero que controla en todo momento lo que ofrece.
Por otro lado me parece un lugar donde se atisba un buen manejo del tema del vino aunque, dadas las características que rodeaban mi experiencia, no lo pude comprobar tal como me hubiera gustado.