Tenía que celebrar, con mi mujer, dos acontecimientos importantes acaecidos esta semana, y se me ocurrió acudir a este restaurante, que no conocía, y que había sido muy bien ponderado. La verdad que la elección nos satisfizo plenamente a los dos. Pero a lo que vamos:
El local me pareció amplio, acogedor y muy agradable con una decoración clásica y con toques más modernos. Con separación de mesas bien vestidas y copas Riedel. Y muy importante con las sillas muy cómodas.
Estudiando la carta de vinos nos tomamos un fino amontillado nº 24 del equipo Navazos.
Tomamos el menú de noche compuesto por 3 entrantes (individuales) y una carne o pescado y postre. Y fue muy acertadamente maridado por la sumiller Mayte.
Milhojas de verduras gratinado. Muy refrescante, ligero, sabroso y en su punto.
Titaina de atún fresco con huevo cocinado a baja temperatura .Nos gusto mucho, pleno de sabor y perfectamente conjuntado con la melosidad del huevo, complementándose a la perfección. Estos dos primeros entrantes los maridamos con Dido 2010. ¿Habrían otras posibilidades? Si, seguro, pero ésta fue redonda.
El tercer entrante fue tournedó de manitas de cerdo con panceta ibérica y ensalada de lentejas pardina. Muy bien ejecutado, con las manitas deshaciéndose y combinando su gelatina muy bien con la ensalada de lentejas. Maridado con Ribas del Cúa Mencia. Un Mencia del bierzo más fresco y menos contundente que lo que suele ser habitual, que refrescaba y limpiaba la boca para el siguiente bocado.
Lomo de corvina con crema de espinacas y ratatouille de verduras. Buen pedazo, fresco y sabroso y en su punto de cocción y temperatura., que se veían alegrados con las verduras. Maridado con Gomáriz X Albariño que resulto buen acompañante del baile, sin pisarle los pies a la pareja.
Mouusse de mango con yogourt griego. Sabroso, alegre y chispeante. Con Anselman Bereausle Ortega.
Chocolate con pralinée de avellanas. Bueno y maridado con Garnatxa de L’Ampordá.
Fuera de programa nos ofreció Mayte un Ximenez Spinola Exceptional Harvest. Sorprente y original
Nos tomamos una infusión digestiva muy buena.
El servicio muy amable y profesional sin ningún pero. La carta de vinos no es excesivamente extensa pero más que suficiente, tanto en referencias como en la calidad de las mismas, para poder dar satisfacción al aficionado. Mayte perfecta en su cometido: descorche, envinado y servicio, explicando las características del vino, todo ello siempre amable, cercana y con una simpatía natural, no aprendida. Y un detalle, qué sabréis, pero os recuerdo, fue el año pasado subcampeona mundial de Habano Sumiller.
Volveremos. Recomendable 100%
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.