Volvimos al Tast para degustar el nuevo menú de noches (cambia cada semana). Platos:
- Humus: muy bueno
- Ensalada de cuscus y yogur: el plato que menos nos gustó, algo insipida.
- Hojaldre de salmón ahumado y pimientos del piquillo: bueno.
- Crepes de bacon y queso: el mejor plato de la noche, excelentes.
- Carrillada con patata confitada: muy buena, con la textura y sabor adecuados. Perfecta la combinación.
- Bizcocho de chocolate blanco: aceptable, sin más.
Todo esto por sólo 18 € + bebida.
Siguen manteniendo un buen nivel, lo que es de agradecer.
El precio es sin vinos, ya que bebimos agua.
El sábado pasado, aprovechando que estábamos por la zona, decidimos visitar este restaurante. Mesa para cuatro, espacio agradable y tranquilo, buena separación de mesas. Optamos por el menú de noche (18€)(el mismo que comenta Fran72),
como aperitivo nos sirvieron un hummus realmente bueno
los entrantes:
ajoarriero, muy bueno,
ensalada de pollo y piña, buena, con un agradable sabor a canela,
alcachofas con jamón y chips de calabaza, buena materia prima y bien trabajada.
Como plato tomé el atún, bueno, aunque para mi gusto un pelín seco, probé un poco de las chuletas y estaban muy acertadas.
Postre: crema de arroz con leche con helado, buena.
Para beber 4 cervezas (3 Rositas y una AK Damm) y agua.
El servicio de sala muy amable y atento.
Me gustó, cumplió perfectamente como escenario para una agradable cena de sábado con amigos, lo apunto como lugar de referencia si me muevo por la zona.
Acudimos a este restaurante de Moncada, recomendado por mi hermano y la verdad es que valió la pena. Escogimos el menú de noche (18 €), compuesto por un aperitivo, 3 entrantes para compartir, un segundo a elegir entre dos, y un postre. De los entrantes, destacar la excelente ensalada de pollo y piña con salsa de nueces y queso, además de las alcachofas con jamón y virutas de foie, que combinaban muy bien. El segundo fue un atún en tempura con xamfaina, y unas chuletas de cordero con patatas al romero, ambos a gran nivel.
De postre, una original crema de arroz con leche y helado de canela.
Buen servicio y excelente RCP.
El precio es sin vinos (bebimos agua).
Volveremos pronto...
Nos habían hablado muy bien del Restaurante y fuimos a probarlo. Nos encontramos con un local acogedor, de los que te hacen sentir bien. El trato desde el primer momento próximo. Cuando llegamos nos sacaron un "chupito de bollit", que nos tomamos mientras mirabamos la carta. Para compartir nos pedimos unas bolas de patata rellenas de foie -buenísimas-, un calamar plancha -de esos que tienen un sabor dulce, tierno de comer-. Los segundos vieira y rabo de toro, muy buenos los dos. Para beber pedimos un Pazo de Monterrey, un vino que no es fácil encontrar por aquí y que nos sirvieron a la temperatura adecuada y en copas correctas, precio correcto también (14 €). De postre un Suflé de turrón y el café. Hacia tiempo que no tenia la sensación de equilibro entre lo que me dan y lo que pago por ello. Repetiremos y no tarderemos mucho...
Local de dificil localizacion, pero merece la pena, cenamos menu muy correcto de cantidad y tambien de calidad, a destacar el hojaldre de verduras y la paletilla de cordero deshuesada, perfecta en presentacion y sabor. Destacable carta de coctails, pero mejorable su daikiri. Perfecto el trato muy cercano y muy atento. Buana atencion al vino, y correcta carta con precios muy de mercado. Volveremos.
Ubicado en el población de Moncada, se encuentra esta pequeño oasis gastronómico de visita obligada si se es de la zona o se trabaja cerca. Se trata de un restaurante pequeñito remozado de forma moderna y cómoda, acertada disposición de las mesas y cómodo mobiliario.
He comido dos veces en él, optando la primera vez por los platos a la carta y esta segunda vez por el menú de mediodía (12€), añadiéndole a éste la excelente tempura de verduras con salsa romescu. A destacar la fideuá que comimos, de fideo fino y puntas rostidas: exquisita.
La carta de vinos está muy bien seleccionada, a precios comedidos, con algunas apuestas interesantes, como el Abadal Picapoll que tomamos. Copas correctas, servicio atento, cercano y entregado que hace que disfrutes de una buena estancia.
En resumidas cuentas, una apuesta muy fuerte en un pueblo apartado de las rutas gastronómicas y turísticas que, al parecer por el número de comensales que siempre he observado, les va francamente bien. La fórmula no siempre funciona, pero en este caso ha sido sencillo: hacer las cosas bien.
Local muy bonito decorado en blanco, negro y azul con suelo de parquet. Las mesas están irregularmente distribuidas unas con cierta distancia pero otras demasiado cerca (a mi me tocó de las malas). Mesas amplias y adecuada cubertería, vajilla, manteleria...
Menú de medio día a 12 euros con IVA como entrante humus casero (buenisimo), de entrante crema de boletus y foie (muy bueno) y como principal suquet de pescado (flojo). De postre un simplón sorbete de fruta. Muy buen cafe.
Copas correctas y carta de vinos centrado en demasía en vinos valencianos siendo las referencias de fuera de la CV muy comerciales. Precios bastante bien y en ocasiones puntuames muy bien. Optamos por un cerro bercial blanco a 15 euros.
Por las noches tiene opción de menu por 18 euros que sin duda iré a probar. Repetiré.
Restaurante dirigido por Vicent y Merche y en los fogones Pau Rivera (ex de Marrasquino). Local moderno y agradable con una estupenda acústica. Coincido con el anterior comentario sobre su equilibrio.
Dispone de menú de mediodia a 12€. En nuestra visita nos decantamos por esa opción.Probamos pate de berenjena, rollitos de salmón y un magnífico arroz de garbanzos y costillas.
Correcta carta de vinos, precios moderados con predominio de caldos valencianos. Nos bebimos un estupendo Pasamonte (15€).Habrá que volver para degustar su carta. Un restaurante muy interesante.
Coincido con el comentario anterior, pero al probar el solomillo veo que por 18€ un solomillo de 100gr con una cucharada de cuscus no esta correcto.
creo que en todos los restaurantes el solomillo tenia que ser de 250 gr como mínimo o máximo.
por lo demás entradas buenas, la tempura de verduras con romesco buenísima, el pulpo conseguido, las ensaladas buenas, el carpacho de gambas al ajillo bueno al igual que el jamón.
todo bien peor creo debían de revisar las raciones del solomillo o la suprema de pato, muy justitas como plato fuerte.
No han pasado tres meses desde su apertura y este restaurante ya ha conseguido lanzar una propuesta equilibrada que seguro que le conduce al éxito.
Y falta hacía, puesto que en Montcada no sobran precisamente buenos restaurantes.
Local de corte moderno, minimalista, con predominio del azul y el blanco. En principio parece que hay demasiada luz pero lo cierto es que entre la iluminación y la decoración, logra crear una atmósfera, y repito el adjetivo, equilibrada.
Cocina, de nuevo, equilibrada. Puedes encontrar tanto un simple "Esgarraet" como un muy original y delicioso "Carpaccio de Gambas al Ajillo".
Los principales, a tono: buen "Bacalao Confitado con Muselina de Ajos" y una acertado maridaje culinario que supuso el "Taco de Atún Rojo con Tapenade y Verduras en Tempura".
Carta de vinos, otra vez, equilibrada. Corta pero variada.
Servicio profesional, atento y cordial.
Vicent, el propietario, nos explicó su proyecto con ilusión y nos comentó que pensaban renovar la carta estacionalmente. De momento el Verano lo pasan con nota, a ver que pasa con el Otoño, habrá que ir a averiguarlo.
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