De momento solo visitado en la barra, cuando vuelva a cenar comentaré mas.
De todas formas, me parece un tipo de local que debería estar presente en todas las ciudades. Se puede beber por copas cualquier cosa de la lista, los precios son bastante adecuados (precio tienda +10€, cueste lo que cueste la botella). La lista de vinos, muy interesante, sobretodo en el apartado champagnes.
Debo destacar el apartado barra. Porque es donde suelen fallar otros locales similares. En este caso es amplia y cómoda, se puede cenar perfectamente en ella o simplemente tomar un champancito.
Apenas comimos un par de cosas, pero estaban deliciosas. Las vieiras muy buenas y una ensalada de tomates (con sabor a tomate) y atun.
Las copas... son las diseñadas por el propio Juan Ferrer. Hay algunas muy interesantes, la de borgoña que usamos me gustó. Pero ojo si tienes la nariz grande (mi caso) porque hay algún modelo no apto.
Lo dicho, un sitio muy interesante para todo enochalado. No pongo lo que pagamos, porque fue prácticamente vino y eso ya depende de cada uno. La comida, de todos modos, tiene unos precios razonables.