Ayer dentro de la visita a la zona dels Alforins paramos a comer en este maravilloso enclave.
El lugar es bonito, con encanto, rústico... una pasada.
En cuanto a la comida, destacar los panes caseros y el gazpacho manchego. Todo bien regado con Cambra 2.
Disfrutamos de un fin de semana en la zona , un enclave maravilloso y con gran cantidad de sitios para conocer,lugar obligado de peregrinación para los aficcionados al mundo del vino.
Elegimos Mas de Montserrat para dormir y la experiencia fue maravillosa.
Pero creo que lo mejor de todo fue la comida del domingo en este restaurante.
Local muy bonito de corte rústico con un excelente servicio y atención.
Pan casero riquísimo de distintos sabores y buen aceite que lo hacía irresistible
Pedimos unas entradas riquisimas para compartir:
Una ensalada de pimientos y bacalao con el toque buenísimo de las brasas.
Queso fundido buenísimo.
Tapa de pulpo: para mi lo mejor de las entradas, también pasado por las brasas y perfecto de elaboración.
Tomamos una fideua de verduras y setas como plato principal, acabada en el horno y de increible sabor, impresionante.
De postre tomamos brownie de chocolate y tarta de queso con membrillo, buenísimos los dos.
Para beber Les Alcusses, teniamos que tomar algo de la zona y la bodega está practicamente enfrente.
Me gustaría agradecer el trato que nos dieron Jose y su equipo que nos hicieron pasar una estancia muy agradable.
Que gusto recordar los sabores del horno tradicional y de una genial rcp,ya que nos cobraron la comida en la media pensión del hotel.
Tal cual.... la visita a sido ES-PEC-TA-CU-LAR. Gracias Jose.
Sepia.... Riquísima!!!
Arroz al Horno.... SIN PALABRAS.
Vino Les Alcusses.... Nunca me falla, y además, de la zona.
Postres Variados.... Buenísimos!!!
Trato.... Maravilloso
En resumen: un nuevo cliente totalmente satisfecho.
Seguro que volvemos.
Saludos.
Local con ambiente casero, además, libre de humos...POCO A POCO VAN ENCONTRANDOSE MAS...
Mesa redonda para 4, lo que ayuda a conversar mientras disfrutamos de la comida...
Muy buena comida...muy bien cocinada y bien presentada.
Un revuelto de setas y un pulto asado al horno para empezar y un arroz al horno (al horno de verdad) como plato estrella. Todo acompañado de vinos de la tierra...
...Rafael Cambra dos (nada demasiado especial) y una segunda botella de nº12 de cooperativa La Viña que acompañaba mucho mejor al arroz que nos hemos comido.
Mucho mejor el segundo vino que el primero.
A destacar: el pan casero!!!!- buenisimo
A mejorar: una carta escrita indicando los nombres de los platos, los vinos, y los precios....
El sabado acudi a comer a este restaurante con mi novia y unos compañeros de excursion, tras visitar una par de bodegas por la zona. El restaurante es una masia, en la que ademas del restaurante, tienen varias habitaciones para alojarte. Nada mas llegar me encontre con la pegatina de "Restaurante recomendado por Verema" en la puerta del restaurante, todo indicaba que iria bien,jeje.Es la primera vez que veo lo de la pegatina
El organizador de la excursion tenia un menu cerrado con el restaurante para el grupo, por lo que no vi ni la carta de comidas, ni la carta de vinos, ni puedo hablar del precio de la comida.La decoracion es de tipo rustica,acorde un poco al estilo de cocina tradicional que sirven, las mesas correctas y el servicio perfecto pese a estar el local bastante lleno y ocupar el grupo 2 mesas grandes. Respecto a los vinos, regamos la comida con 2 vinos tintos de las bodegas que habiamos visitado, Red Salvatge 2008 (Bodega Los Pinos) y el archiconocido Les Alcusses 2006 (Celler del Roure). El servicio del vino se limito al descorche.
El menu consistió en:
-Degustacion de panes caseros de varios tipos con aceite de oliva de la zona(no recuerdo cual era), habia un pan de calabaza muy bueno, los demas no se muy bien de que eran,pero aun recuerdo el olor a leña de esos panes.
-Surtidos de ibericos con queso
-Revuelto con varios tipos de setas y jamon iberico.
-A elegir entre arroz al horno de leña, estaba algo pasado de coccion pero buen sabor, y otros gazpacho manchego, el cual no pobré pero la gente comentaba que estaba muy bueno, para los que eligieron gazpacho luego sacaron la carne de caza hecha al horno de leña acompañada de una patatitas
-Surtido de postres, cafes y degustación de licores.
Recomendable 100%
Es una Masia habilitada como alojamiento rural, con el restaurante en planta baja en una de sus alas. Tiene encanto.
La sala del restaurante no es muy grande y, gracias a su arquitectura, permite bastante intimidad entre mesas y las grandes quedan ubicadas de forma bastate íntima en las esquinas. No tiene lujos e incluso podemos observar algunos descorchones en las pinturas. Nada mas entrar tiene una simpática exposición de los vinos de la zona.
Mantelerías y menaje solo correcto aunque mas que adecuado al perfil del local. El servicio es atento pero queda un poco escaso cuando se termina de llenar toda la sala. La carta de vino ni la pedí, solo andaba por la pequeña exposición y allí tomamos un Graciano de Heretat de Tavernes y un Megala. Temperatura correcta, el servicio consiste en el descorche y primer servicio a copa.
Tomamos una escalibada con bacalao muy rica, que junto con los aceites y una variedad de panes recién horneados de diferentes sabores, mas unos platos de aceitunas aliñadas, mas el hambre que llevábamos, nos supieron a gloria. Pulpo a la brasa también estupendo y para terminar con los entrantes, el revuelto de setas con jamón y ajos tiernos.
Como platos fuertes pedimos unos el Arroz al horno (recordar que tienen horno de leña) y otros el Gazpacho Manchego volcado, modalidad del gazpacho manchego que consiste en volcar este sobre una torta y presentarlo a la mesa así. El arroz no lo vimos a la altura de nuestras expectativas creadas anteriormente en base a la conversación mantenida, pero fue correcto. El gazpacho bastante rico aunque lejos de los sabores y consistencia a los que estoy acostumbrado en la Mancha. Aquí puede influir el llegar a ellos con poca hambre ya a pesar de ser 8. Todas las raciones fueron generosas.
De postres hubo variación entre el chocolate y otros de helado casero, todo ellos con una botellita de Verdil del Gel de Enguera, finísimo. Cafés, infusiones, un par de chupitos de hierbas, un brandy y un gin tonic.
Sitio recomendable al que hay que acudir si se anda por la zona.
El Mas de Monserrat se encuentra en un enclave enológico valenciano de gran valor, es por ello una opción más que interesante cuando se visitan bodegas en Moixent, Enguera o Fontanars, o se el poblado íbero de la Bastida de les Alcusses.
El restaurante es una antigua masía rehabilitada con gusto, respetando la rusticidad del local pero con un toque moderno y atractivo. Dispone de grandes mesas para comidas o cenas numerosas y la distribución de las mesas es correcta.
Cocina tradicional con el sello personal del cocinero y ese toque original que le da el paso por el horno de leña a prácticamente todos los platos que salen a la mesa.
A destacar los originales entrantes, sobre todo el pulpo que estaba riquísimo al ser terminado al horno. De plato principal tomamos arroz al horno, para mi punto un pelín pasado de cocción, y gazpacho manchego, que a todo el mundo gustó (yo no lo probé). Los postres correctos y el servicio atento y siempre pendiente de nosotros a pesar de ser una mesa grande y tener el local hasta los topes.
Las copas son de calidad y la carta de vinos se centra en los vinos de la zona, desde mi punto de vista, una política admirable, ya que se apuesta por el producto de la zona tanto en el plato como en la copa.
Sin lugar a dudas un restaurante a visitar aunque no se esté en la zona.
El precio no incluye vinos, ya que hicimos una pequeña cata a ciegas de algunas interesatísimas botellas que aportamos cada comensal.
El entorno es bonito, una masía donde poder pernoctar en medio de la tranquilidad. Con muchas bodegas para visitar en las proximidades.
En la carta predominan los vinos de la zona, con buenas selecciones, aunque el servicio se limita al descorche. Las copas mejorables, ya que son las omnipresentes ARC France.
De vinos tomamos Cambra Uno y Dos y Venta del Puerto. Éramos ocho.
A destacar el pan que se elabora en el horno moruno de la masía, con distintos sabores.
Las entradas espectaculares en cuanto a tamaño, como la escalibada con el bacalao a la brasa también. Revuelto de setas y jamón muy sabroso. El pulpo tierno pero sabiendo a la grasa de la carne de la parrilla. Lo peor fueron los fideos de carne, caracoles y verduras, que salieron apelmazados, aunque tenían buen sabor.
El chuletón de calidad pero pasado de punto. Servido de forma original en una cazuela de barro sobre una cama de sal y hierbas aromáticas.
Los postres servidos al centro, espectaculares, un surtido muy apetitoso y variado.
chuletón
escalibada
fideos
Bien. Más que correcto. A destacar los gazpachos, muy ricos. De entrantes, la escalibada y chipis con habitas. También bien. Vino del terreny, postres, orujos y herberos caseros. Debe ser muy agradable pasar un fin de semana entero en el mas y recorrer la zona.
Nuestra excursión finalizaría en las instalaciones de Mas de Monserrat. Un lugar con encanto muy especial que no sólo es restaurante, sino que es un establecimiento hotelero muy reputado, con habitaciones preparadas para el descando del viajero que holla estos caminos mediterráneos.
Nos percatamos pues, de que Moixent dispone de un restaurante de primera calidad, como es el que visitamos. La profesionalidad de José y todo el equipo de sala y cocina son acreedores de la misma.
Degustamos un menú gastronómico, regado con los vinos de Celler del Roure, compuesto de:
Escalibada al horno de leña: verduras de la huerta horneadas y deliciosamente aliñadas.
Pulpo al horno al pimentón: un brazo de pulpo por persona, irreprochable en cuanto a cocción, presentación y equilibrio.
Revuelto de setas, jamón, ajos tiernos y trufa. Un revuelto exquisito, con la trufa en primer plano, pero con los sabores de los demás ingredientes bien presentes.
Plato principal, Arroz al Horno y Fideuá de Foie y Setas. En este plato final bajó un poco el listón, que estaba muy alto con los primeros. José preparó un Arroz al Horno de acuerdo con una receta tradicional del lugar. Faltó un punto de sabor para redondearlo. El Fideuá fue una bonita experiencia gastronómica, con ese punto de foie, pero de nuevo encontramos a faltar un sabor más intenso en el plato, ese punto de emoción que hubiera convertido en sobresaliente un excelente almuerzo, al que adjudicaremos un notable alto.
Los postres muy ricos, con un variado de frutas troceadas y repostería. Muy buenos los orujos del final. En suma, un establecimiento muy recomendable si visitas Moixent.
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