Desde luego un enclave muy apropiado para relajarse y disfrutar. Ya tenía buenas referencias, pero no superaron a la muy buena experiencia que tuve. La verdad es que se disfruta de todo. Jose y el resto del equipo se vuelcan en agradar y satisfacer. Hacen el pan casero (varios tipos muy buenos todos). Torta de queso fundido mmmm... También probamos un poco de gazpacho manchego que, aunque los he comido mejores, estaba MUY bueno. Luego un arroz muy sabroso con caracoles y no recuerdo qué más. Copas perfectas y vinos de la zona. Todo el conjunto (comida, trato y entorno) hace que salgas muy satisfecho. Orujos caseros (mi debilidad) Recomendable ir sin duda si se pasa cerca de allí. Felicidades.
Gente profesional que disfruta con sus clientes. Hablamos de un lugar privilegiado, tranquilo, un Mas reformado con mucho gusto. Merece la pena alojarse y visitar toda la Partida, preciosa, con algunas bodegas muy interesantes.
El restaurante es acogedor, el trato muy cordial, son cicerones, restauradores y sobre todo muy buena gente.
Jose en cocina y en sala lo controla todo a la perfección. Comida típica del lugar. Nosotros probamos sus originales panes elaborados en el horno conservado del antiguo Mas. Buenisimos; de sobrasada, de naranja... acompañandos con algunos aceites de la zona y otro de aguacate, creo que Chileno. Un lujo.
Excelente materia prima: Polpet torrat, Provolone al horno (aquello es como la toscana), arros caldos de pato (mágico) y gazpacho moixentí, presentado y tratado de una manera muy profesional, respetando el origen del plato y sus sabores potentes, pero añadiendole un toque personal que lo mejora de una manera exponencial. Acabamos, tras la sugerencia mágnifica de Amaya, untando la masa sobrante repleta de jugo con un chorrito de miel. Pues eso, un pecaet que merece la pena. El postre estuvo a la altura; surtido de frutas de temporada bañadas en chocolate calentito.
Lo acompañamos todo con Reposo 2006 y un excelente Falcata Arenal, los dos de Pago Casa Gran. Para acabar pedimos un dulce de garnacha tintorera Punt dolç.
Espero que sirva de ayuda, mi experiencia fue estupenda y ellos lo merecen. Seguro que repetireis.
El trato es magnífico , y la comida exclente . Puedes comer los platos tradicionales de la zona . Excelente el arroz al horno , el gazpacho y el arros de señoret . Como entrante , fenomelnal el revuelto de setas y jamón ibérico. Está enclavado en un lugar ideal para visita las bodegas de els alforins y les alcusses .
Hemos estado tres dias.Ambiente familiar por parte de José y Amaya que te hacen la estancia superagradable y te hacen sentir como en casa.
Comida excelente(probamos arroz al horno de leña,fideua,pescado a la brasa).
Panes caseros de diferemtes tipos( sobrasada,higos,romero,tomate etc..)
.Postres caseros genial la tarta de queso y membrillo).
Solo tengo palabras de agradecimiento para vosotros.
Volveremos,no lo dudeis!.
Un hotel rural con mucho encanto. Buen servicio de habitaciones y magnífica atención por parte de José Bas y Amaya. El entorno merece una visita, a las bodegas de la zona y al yacimiento ibérico de La Bastida. El servicio de restaurante, sencillamente, espectacular.
Local con decoración clásica enclavado en una bonita casa en plena montaña moixentin, en la Partida de Les Alcusses de Moixent. Buena separación entre las mesas. Cocina de la tierra, con un excelente tratamiento de la materia prima y algún toque de modernidad. José Bas lleva con maestría tanto la sala como la cocina. Los vinos de la tierra están magníficamente representados en la oferta de vinos del restaurante. Buenas copas. Una opción excelente!!!
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