Comida para mi solo.
Restaurante próximo al centro histórico de Palma de Mallorca. Mesas demasiado próximas, por lo que no resulta acogedor. Si se reserva, aconsejo evitar unas mesas que hay próximas a la puerta del local y a la barra.
Comida tradicional mallorquina, sin complicaciones. Servicio, eso si, atento y eficaz. Simpáticos.
Aperitivos (aceitunas, sobrasada), pero no dulces en la sobremesa. Raciones muy generosas.
Primer plato: Media ración de trampó (bueno), media de caracoles (excelentes)
Segundo plato: Cordero relleno de verduras (bueno).
Postre: Un dulce típico de una localidad próxima (bizcocho fino, merengue, chocolate, etc) muy rico (para golosos).
Carta de vinos bastante corta. No me decidí por ninguno. Servicio que solo cumple (por lo que ví en otras mesas).
Me invitaron a un chupito de licor de hierbas seco mallorquí.
Precio (solo agua): 47€ (inc. IVA)
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.