Ubicado en el pequeño local que albergaba el Corretgeria 33, encontramos este íntimo bistrot de estilo francés.
La decoración es sencilla, sin pompas, pero con cierta calidez y comodidad del mobiliario.
Cocina de mercado de corte afrancesado, buenas raciones y correcta presentación. Trabajan con un menú cerrado bastante interesante, como una ensalada de vegetales escaldados al dente que era una verdadera delicia o una corvina con una tiras de calabaza y patata muy rica. Un confit de pato o entraña de ternera eran otras opciones del menú.
La carta de vinos es mínima, no me gustó la selección pero se permiten tener algún vino francés sencillo. Copas a mejorar y servicio del vino inexistente.
Es un restaurante sencillo en el que puedes comer por alrededor de 20-25€ más que decentemente, con alguna plato interesante.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.