Restaurante italiano acogedor. Buena separación entre las mesas y decoración con materiales nobles. Carta amplia de pastas y ensaladas. Optamos por una ensalada rucolona (9,80€) muy buena y por unos spaghetis a los tres tomates (6,80€) muy acertados y macarrones a los 4 quesos (7,40) muy buenos. Pasta al dente en ambos casos. Carta de vinos escasa, y coperio acorde a este tipo de restaurantes. Optamos por un Vegalfaro (16€). El café es lo menos italiano que tienen (1,30€). Servicio amable pero justo. En definitiva, un restaurante que apuesta por la rotación, pero que mantiene un equilibrio local/comida/precio muy interesante. Para seguir probando.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.