Un día cualquiera entre semana, pongamos que sea martes. Después de haber comido con dos amigos de toda la vida, llego a casa con la poco habitual suerte de que me da tiempo a echar una pequeña siesta. Estoy a punto de tumbarme cuando suena mi móvil; es mi compañera de vida, descuelgo y me dice "¡¡Me acaban de llamar de Diverxo, si queremos tenemos mesa para comer mañana, pero tenemos que contestar ya!!".
Me quedo callado...se acabó la siesta, mi cabeza se activa y en ella se amontonan de repente un montón de emociones y en milésimas de segundos comienzo a maquinar cómo crear la logística necesaria para que quehaceres, responsabilidades familiares y demás obligaciones encajen de tal forma para que esta inesperada, seductora y loca propuesta pueda hacerse realidad.
Tenemos que salir por la mañana, comer y volver. Son 800 kms con un solo fin...esta vida es para morderla y ésta puede ser una gran aventura...¡Confirmamos! mañana comemos en Diverxo. ¿Quién se viene con nosotros?
El viaje se desarrolla sin ninguna incidencia y hace que a la hora pactada estemos en la puerta de este templo aún por explorar. Cristales negros protegen el interior de las miradas curiosas, pero hoy no tendremos que mirar a través de ellos, hoy tenemos un pase especial para llegar hasta la cocina.
Entramos a la hora pactada, 15,30 horas, entusiasta bienvenida por parte del numeroso personal, gente joven, muy joven. Todos vestidos de una especie de kimono negro con la leyenda "Vanguardia o morir" que nos anticipa la filosofía que vamos a respirar durante toda la vivencia.
Nos ubican en una mesa cuadrada situada en el centro del comedor. Sobre la misma nos recibe un cerdito con alas negras, me gusta y me saco un par de fotos...¡vaya dos!
Sentados en la mesa, mientras esperamos, observamos lo que sucede a nuestro alrededor...una legión de personal fluye por todo el comedor en un aparente caos ordenado...¿u orden caótico?...quién sabe; van y vienen, cada uno con su oculto cometido para sorprender al comensal. Aquí se palpa el ritmo, se suda la camiseta para que este particular teatro de los sueños no deje indiferente a nadie que ocupe una de sus codiciadas mesas.
Para cuando me doy cuenta estoy comiendo con las manos unas palomitas con quicos de maíz y estoy tirando contra la mesa unas bolas que estallan y tienen en su interior una especie de ketchup. Rompedor comienzo, agripicante, ácido y dulce que nos deja descolocados...enseguida me percato que allí nada va a ser lo que parece y nada de lo que parece va a ser, así que siendo fieles a nuestras intuiciones, nos despojamos de todos los formalismos adultos, y dejamos sentados en la mesa a dos niños espectantes, ilusionados, deslumbrados por la aventura que están empezando a vivir.
Nos encontramos en la "Cocina del País de Nunca Jamás" (así la denomina el propio David) y en ese momento confiamos en Peter Pan, cogemos su mano y comenzamos a volar. Y volamos disfrutando de ese menú llamado "El MENÚ DE PETER PAN Y WENDY..." brutal exposición de una cocina para mí totalmente diferente a lo que hasta ahora había probado, en su concepción, en su presentación, en su ritmo...en sí misma.
He aquí la sucesión de platos-lienzos que a día de hoy me siguen impactando pese al tiempo pasado...
**LIENZO 1-"Comienza el espectáculo". MAÍCES, EXPLOSIONES AGRIPICANTES, UMAMI, ÁCIDOS Y DULCES.
**LIENZO 2- (YODADOS)
Acidulce. Marino y Agua de Mar. (VER FOTO)
Chiles encurtidos agridulces. Suero de búfala, trufas y apio.
**LIENZO 3- UNTUOSIDADES MÁXIMAS. PICANTE VEGETAL. (VER FOTO).
**LIENZO 4- EL ALMA DE LA GAMBA ROJA EXPRIMIDA. SUS HIJOS Y NIETOS AL VAPOR. ESPÁRRAGOS AL RIESLING.
**LIENZO 5- COSTILLA DE INFANT IBÉRICO. FRESAS EN CLAVE CHINA Y "CHOCOBLANCO". CRISPI, CEBOLLETAS E HINOJO MUY GOLOSO.
**LIENZO 6- "KIMCHI-BECHAMEL FRITA-OVEJA RIPOLLESA". JUGOS MELOSOS DE BERZA ASADA Y LAPSANG SOUCHONG. CEFALÓPODO DE ROCA.
**LIENZO 7- ROJO MARMOLADO Y PAPAYA. SALSA DE PESCADO Y CLOROFILA COMO CONDIMENTO. ¿ENSALADA TIBIA?
**LIENZO 8- ACARICIADO 10 SEGUNDOS EN EL WOK A LA SICHUAN.
EL BOSQUE CREMOSO Y LÁCTEOS TOSTADOS. AJO NEGRO Y CONDIMENTO DE SALMONETE CRUJIENTE. (VER FOTO).
**LIENZO 9- PATA NEGRA "3 PLUMAS". UNTUOSO Y PEGAJOSO. LLUVIA ROJA DE FLORES DE HIBÍSCUS. ANGUILA.
**LIENZO 10- MELOCOTÓN BLANCO, BLANCO, BLANCO Y HABA TONKA. FLORES, HIERBAS Y ESENCIAS.
**LIENZO 11- PETIT SUISSEE Y TERCIOPELO BLANCO. JAZMÍN Y AGRIDULCDES PICANTES.
¿Qué ingredientes llevaba cada plato? ¿Qué sabores producía? ¿Qué presentaciones tenían...? Pues creo que hasta el momento éste es el único restaurante del que no voy a desgranar cada plato y espero que me permitais esta licencia. Aquí más que con platos y sabores estamos "tratando" con sensaciones, emociones y sentimientos. Se trata de una experiencia que todos aquellos amantes de la gastronomía debieran vivir y sentir para intentar "medirla" con sus propios parámetros. No es una experiencia para contar, es para vivirla.
**VINO: No miré mucho la carta, me fui directamente al apartado de Cavas a buscar un vino que fuera capaz de acompañar lo que se nos venía encima. Siguiendo las indicaciones de algunos foreros, opté por un GRAMONA GRAN RESERVA 2006 III LUSTROS, BRUT NATURE. Gustó mucho pero estuvo en un segundo plano ya que en este local la comida se lleva el pleno protagonismo. (44 € con Iva). Buena temperatura, presentación botella, prueba en buenas copas, primer servicio y llenado continuo de copas. Refrigerado en cubitera.
Cerramos la experiencia con un café solo y una infusión. Mientras los tomábamos, ya en el silencio de la sala, pues quedamos los últimos, nuestras cabezas intentaban asimilar todo lo que habían vivido.
El precio final fue de 399,40 € Iva Incluido. Como siempre digo es dinero, y mucho, pero en esta ocasión el dinero no se contabiliza en euros, estamos en el teatro de los sueños y aquí nada es como en la vida real. Como he oído decir a algún forero, ¿Cuánto vale una sensación?...¿Cuánto valen 3 horas y media de sensaciones indescriptibles?
Llegamos a casa siendo ya las 23,15 horas. 14 horas y 800 kms después, me tumbo en la cama intentando que mi cabeza se relaje, finalmente, el sueño me vence con un último pensamiento...mañana, al levantarme, cogería el coche de nuevo y volvería a vivir esta aventura.
Gracias Magda por estar pendiente de nosotros durante el viaje y gracias a todo el equipo por habernos hecho soñar.